- Fernando Muslera les atajó los penales a Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique, y Estudiantes le ganó 3-2 a Flamengo en el Maracanã en los penales.
- Cuatro meses después de un Mundial que no fue el que esperaba, el arquero uruguayo, de 40 años, jugará la Final del 28 de noviembre en su país.
Cuando Bruno Henrique se paró frente a la pelota, Fernando Muslera ya le había atajado dos penales a Flamengo. Le contuvo también el tercero, y con esa atajada se terminó la serie. Después de dos empates 0-0, el de La Plata y el del Maracanã, Estudiantes ganó la definición 3-2 y el sábado 28 de noviembre jugará ante Palmeiras, en el Estadio Centenario de Montevideo, su primera Final de la CONMEBOL Libertadores desde 2009. Para su arquero, uruguayo y de 40 años, será la primera definición del certamen en su carrera y, además, en casa.
La clasificación se sostuvo en el arco de principio a fin. Estudiantes jugó más de 40 minutos con diez hombres, desde los 5' del segundo tiempo, por la expulsión de Baltasar Rodríguez, y aguantó el empate en un estadio en el que había perdido sus dos partidos anteriores ante Flamengo. A los 42' del segundo tiempo, Muslera le ganó el mano a mano a Gonzalo Plata, que había llegado de cabeza a un pase de Lucas Paquetá. El campeón vigente llegaba con 14 partidos sin perder en el torneo y en la ida no había tenido remates al arco; en los 180 minutos de la serie, no pudo marcar. Según Opta, solo Peñarol, en los Cuartos de Final de 2024, había dejado a Flamengo sin goles en los dos partidos de una serie eliminatoria de la Copa.
En la tanda, Muslera les atajó los remates a Jorginho, a Paquetá y a Bruno Henrique, el goleador del equipo en la edición, con cinco tantos. Ningún arquero le había atajado un penal a Jorginho con la camiseta de Flamengo: el volante había convertido sus 12 remates anteriores. Y nadie detenía tres en una misma tanda de la CONMEBOL Libertadores, sin contar las fases preliminares, desde Agustín Orión, con Boca ante Nacional, en los Cuartos de Final de 2016. Por Estudiantes convirtieron José Sosa, Eros Mancuso y Tiago Palacios; Edwuin Cetré fue el único que no acertó.
Fue la primera serie desde los 12 pasos que el 'Pincha' ganó en la CONMEBOL Libertadores: había perdido las cuatro anteriores, tres ante equipos brasileños. La última que había festejado en torneos CONMEBOL fue en el Centenario, el estadio de la Final, ante Peñarol, por la CONMEBOL Sudamericana 2014. La más reciente que había perdido en el certamen fue hace 13 meses, en los Cuartos de Final de 2025, en La Plata: el gol de Gastón Benedetti en la última jugada del primer tiempo le había dado a Estudiantes el 1-0 y había llevado la serie a los penales, pero el arquero de aquella definición fue Agustín Rossi, con dos atajadas, y Flamengo avanzó por 4-2. Esta vez, el héroe de la tanda estuvo en el otro arco. "En los penales, el arquero tiene ese plus por poder contribuir", explicó el charrúa tras la definición de este jueves.
Ante el Mengão también fue una redención. Muslera se había sentido responsable del gol en el cruce entre ambos equipos en el mismo escenario, en el partido de vuelta durante la Fase de Grupos. En aquella oportunidad, en la pausa de refrigeración, le pidió disculpas a sus compañeros y el técnico Alexander Medina lo respaldó frente a todos en una escena que ahora toma otro valor.
Para Muslera, la Final tiene un valor especial. Cumplió 40 años en junio, en plena concentración mundialista, y llegó a Estudiantes después de casi dos décadas en Europa, entre Lazio y Galatasaray. Se había ido muy joven de Nacional a Italia, y la CONMEBOL Libertadores era una cuenta pendiente. En La Plata encontró un impulso que él mismo describió en abril, ovacionado por los hinchas después del 1-1 ante Flamengo: "Me pusieron física y mentalmente al 200% y me devolvieron al radar de la Selección".
Ese impulso lo devolvió al combinado celeste y lo llevó a su quinto Mundial, en el que fue titular en los tres partidos de Uruguay. El equipo se despidió en la fase de grupos, tras la derrota ante España en Guadalajara, y esa noche el arquero habló con la franqueza de siempre: "Con toda la preparación que hice, hoy me toca no haber tenido un buen Mundial". También dejó otra frase: "Siempre fui de dar la cara". Cuatro meses después, en el Maracanã, la volvió a dar en el momento más expuesto para un arquero, solo frente a cada pateador y con una Final en juego. Al terminar el partido, lo puso en palabras: "En lo personal, el fútbol siempre te da otra oportunidad".
La noche resumió su campaña. Muslera atajó todos los minutos de Estudiantes en la edición y llegó a la ida de las Semifinales con 26 atajadas. El 'Pincha' mantuvo, además, una marca: nunca perdió una Semifinal mano a mano de la CONMEBOL Libertadores, y ya son cinco de cinco.
"Recuerdo que cuando me escribe de lo que le pasó en el último partido del Mundial, le hablé de que teníamos que dejar pasar unos días. Se convenció de que acá es muy querido, lo apreciamos mucho, como persona y como arquero. Si hoy estamos en una Final es producto de su gran actaución. Me quedo muy feliz por él, porque no la pasó bien. Estudiantes lo arropó y lo apoyó. Le hicimos ver que tenía mucho para dar. En el Maracanã, con lo que significa para los uruguayos el Maracanã", recordó tras la clasificación el 'Cacique' Medina.
La Final tendrá para él otro condimento. El Centenario es el estadio de la selección uruguaya, con la que fue a cinco Mundiales, y Muslera será uno de los futbolistas de ese país que jugarán la definición en casa. En Estudiantes lo acompañan Tiago Palacios, argentino nacionalizado uruguayo, y el entrenador Alexander Medina, que en 2009 era el nueve del Nacional que el 'Pincha' eliminó en las Semifinales. Enfrente estará Palmeiras, el rival de la primera Final del club, en 1968, que Estudiantes ganó en un desempate jugado en ese mismo estadio. Cincuenta y ocho años después, Muslera tiene la oportunidad de cerrar en casa la deuda que le quedaba con la 'Gloria Eterna'. Lo resumió él mismo tras el duelo histórico ante Flamengo: "La felicidad de querer cumplir los sueños, hacerse responsable en las buenas y no tan buenas".