- El arquero uruguayo, de 40 años, atravesó una dolorosa eliminación de Uruguay en la Fase de Grupos del Mundial y volvió a La Plata, donde la gente de Estudiantes lo adoptó como propio.
- Dueño de todos los minutos del 'Pincha' en la Fase de Grupos de la CONMEBOL Libertadores, enfrenta a Corinthians en Cuartos de Final en busca de uno de los grandes trofeos del planeta futbolístico.
"Nunca pensé que este deporte me iba a hacer sufrir tanto. No la pasé bien, de verdad". La frase es de Fernando Muslera y tiene fecha: 26 de julio, Estadio UNO, después de una derrota de Estudiantes ante Independiente por el torneo local. El arquero acababa de volver de la experiencia de la eliminación de Uruguay en la Fase de Grupos del Mundial y se encontró con algo que no esperaba: la gente de Estudiantes coreando su apellido desde la entrada en calor. "Siento entre dolor y alegría por el recibimiento en la cancha y por los mensajes que recibí, no solo de la gente, sino también de mis compañeros", agradeció esa noche.
Poco más de un mes después, Muslera es una de las razones por las que Estudiantes está entre los ocho mejores de América. Y su historia es una de las más singulares de estos Cuartos de Final de la CONMEBOL Libertadores: a los 40 años, con una carrera que lo tuvo casi dos décadas en Europa, Muslera persigue "La Gloria Eterna".
El uruguayo cumplió los 40 en junio, en plena concentración mundialista. Venía de una temporada y media redonda en La Plata: llegó en junio de 2025, debutó en la Supercopa Internacional y, en poco más de un año, ya levantó dos trofeo —el Torneo Clausura 2025 y el Trofeo de Campeones—, con una definición por penales ante Racing en la que fue protagonista. La palabra "refuerzo" le quedó chica enseguida: en el vestuario del 'Pincha' se convirtió en referente, y en la CONMEBOL Libertadores 2026 fue una columna silenciosa, dueño de todos los minutos de la Fase de Grupos.
Tras la campaña en Norteamérica con su Selección, el golero no dejó dudas de cómo afrontar los momentos más delicados. Sus más de 20 años de trayectoria no fueron en vano y sirvieron para aprender la lección: "Sé cómo se dio y cómo llevarlo adelante, porque no es la primera vez que me pasa. Ojalá sigan viniendo más críticas, porque me fortalecen y hacen que vaya siempre para adelante, nunca para atrás".
Esa mentalidad es, quizás, el activo más valioso que Estudiantes pone sobre la mesa en la serie ante Corinthians. Porque los Cuartos de Final son territorio de arqueros: series cerradas, detalles, alguna tanda de penales asomando en el horizonte. Y ahí el 'Pincha' tiene a un especialista con oficio de finales, curtido en Lazio, ídolo en Galatasaray —donde acumuló una vitrina cargada de títulos— y mundialista con la 'Celeste' en una carrera que atravesó generaciones enteras del fútbol uruguayo.
Su espectacular carrera persigue ahora 'La Gloria Eterna'. Se fue muy joven de Nacional rumbo a Italia y la CONMEBOL Libertadores quedó como una asignatura pendiente. Su regreso a Sudamérica, cuando muchos leyeron un cierre de ciclo tranquilo, escondía en realidad esta ambición: Estudiantes es cuatro veces campeón de América, un club que hizo de la CONMEBOL Libertadores una religión, y le ofreció al uruguayo el escenario perfecto para ir por el título.
El azar quiso, además, que el reencuentro con la élite continental tuviera un condimento familiar: enfrente estará Corinthians, verdugo de Estudiantes en el único cruce oficial entre ambos, por la CONMEBOL Sudamericana 2023, cuando la serie se definió por penales en el propio Estadio UNO. El 'Timão' llega tras eliminar a Rosario Central con diez hombres durante media hora larga; el 'Pincha' aterriza con su mística de siempre, con Guido Carrillo y Tiago Palacios encendidos en la red, y con un arquero que atravesó de todo en su vida deportiva y siempre salió caminando para adelante, como prometió.
En La Plata ya lo adoptaron. Ahora Muslera tiene por delante la parte de la película que eligió cuando decidió volver: tres escalones —Cuartos, Semifinales y la Final— y la posibilidad de que el sufrimiento del que habló aquella noche de julio termine siendo apenas el prólogo a la página más gloriosa de todas.