- Estudiantes volvió a las Semifinales de la CONMEBOL Libertadores después de 17 años y se medirá ante Flamengo.
- De Oscar Malbernat a Guido Carrillo, un recorrido por la "mística" que define al 'Pincha' cuando se presenta en la Copa.
La pregunta se repite cada vez que Estudiantes de La Plata gana un partido cerrado, y en la CONMEBOL Libertadores eso pasa seguido. El 16 de septiembre, en el Neo Química Arena, Alexis Castro marcó a los 42' del segundo tiempo, Memphis Depay tiró un penal por encima del travesaño instantes previos al cierre del partido y el 'Pincha' volvió a una Semifinal de la Copa por primera vez desde 2009. En la conferencia posterior, le preguntaron a Guido Carrillo, el capitán, si había intervenido la mística. 'Jugó la inteligencia y la personalidad', respondió. Es una definición más. Hay decenas. Lo que sigue es un intento de ordenarlas, con nombre y fecha, porque la mística 'Pincha' tiene algo de leyenda, pero sus testimonios la vuelven realidad; al menos, en La Plata.
Alejandro Sabella, entrenador de la última 'Gloria Eterna' obtenida por el club en aquel 2009, dio una de las explicaciones más famosas acerca de este punto en una entrevista con El Gráfico: 'Es difícil definir algo que se siente, se palpa, se respira. La mística es un pensamiento, son jugadores que vienen al comedor en ojotas a pedir agua para el mate, son los cuadros colgados en la concentración, los nombres de Zubeldía y Prátola en las placas que bautizan distintos lugares. En síntesis, es sentirse identificado con un club. Estudiantes es un club grande y chico a la vez, una mezcla de gigante y de familia difícil de explicar".
La final ante Cruzeiro que le dio al 'León' el último título continental tiene su propio capítulo en la historia mística. Tras una ida en la que platenses y raposas no se sacaron ventajas en el Estadio Único, el conjunto argentino revirtió en el Mineirao un 0-1 con goles de Gastón Fernández y Mauro Boselli. Juan Sebastián Verón, actual presidente del club, jugó los 90 minutos del encuentro y una década después recordó aquella noche como la unión entre 'abuelos, padres e hijos en un abrazo interminable', como le contó a Olé. Su padre, Juan Ramón Verón, fue parte esencial del Estudiantes tricampeón de la CONMEBOL Libertadores, entre 1968 y 1970.
Si hay que buscar el origen deportivo de esa identidad, 1968 aparece inevitablemente como punto de partida. El capitán Oscar Malbernat, a partir de la derrota en la vuelta de la final de aquella edición, le explicó a Clarín medio siglo después: "En esa instancia nos sacudió el impacto del 1-3 con Palmeiras en Pacaembú. Reconocimos, después del partido, que la fiesta, el bullicio previo lo habíamos sentido demasiado, nos habíamos dormido. Y comenzamos con la estrategia de entrar en la cancha antes, absorber la presión. Transformamos la presión en contra en algo positivo".
Tras ese 1-3 y el triunfo por 2 a 1 en la ida disputada en La Plata, la serie viajó a un tercer y último cruce en el Centenario de Montevideo. En la capital uruguaya, Estudiantes se impuso por 2 a 0 para quedarse con su primera CONMEBOL Libertadores. Era el inicio de una era que marcaría a fuego el fútbol continental. El mismo 'Cacho' contó un poco más de aquella identidad fundacional: "No éramos antifútbol, éramos incómodos. Ese equipo no se entregaba nunca. Nunca festejamos nada, nunca".
Osvaldo Zubeldía, el arquitecto, lo dijo en 1968 en la revista Sport con la CONMEBOL Libertadores recién ganada: 'Siempre se ha dicho que los argentinos no sabemos marcar y yo no entiendo por qué hay quienes se molestan porque Estudiantes lo hace. Ocurre que nosotros nos preocupamos por los detalles, buscamos la forma de neutralizar todas las posibilidades de nuestros adversarios, y como nos dio resultado surgieron quejas'.
Raúl Madero, el médico que jugaba de defensor, contó el otro lado, el de adentro del vestuario, en frases que Infobae recopiló cuando murió, en diciembre de 2021: "Se armó un grupo espectacular. En la semana estaba el director técnico y los jugadores, nadie más, y el que tenía que decir algo, lo decía ahí. Nos hemos agarrado fiero. Éramos tipos con carácter y si uno no corría o no dejaba todo por el compañero, se armaban peleas, pero todo quedaba ahí. Zubeldía fue un genio y tuvo al lado a un profe de lujo como Jorge Kistenmacher, que nos mataba en los médanos de Necochea". Quizá ya comienza a distinguirse una explicación para lo hoy conocido como mística: no dar una pelota por perdida, quedar siempre a tiro del rival y creer hasta el final.
La 'Bruja' padre, autor del gol en Old Trafford ante Manchester United que meses después le daría el título en la Copa Intercontinental al club de sus amores, coincidía en el método. "Lo importante fue el acople. Zubeldía ensambló jugadores de las inferiores, los que ya estaban en Primera y los que llegaron de otros clubes. Y, especialmente, el profe Jorge Kistenmacher con su nueva metodología de trabajo", dijo en Clarín en 2018. Marcos Conigliaro, que marcó en 'La Bombonera' el gol de la ida de aquella Intercontinental, lo explicó en Infobae en diciembre de 2025: 'Teníamos un hambre de triunfar terrible. Teníamos hambre de gloria'. Ese hambre le dio paso a otros dos años colmados de gloria al club.
La generación de 2009 heredó la idea y la puso en palabras propias. Leandro Desábato, defensor central y referente de ese equipo, le contó a Olé, en 2022: "Estudiantes tiene algo con la (CONMEBOL) Libertadores. La gente, los rivales, lo saben. Y el equipo se agranda. Hay algo, no sé cómo definirlo, pero se transmite, hay una energía que se siente desde adentro'.
La 'Brujita', por su parte, tomó como disparador el objetivo común. Tras la consagración en el Torneo Clausura 2025, el ídolo y presidente del 'Pincha' sostuvo: "Tenemos una historia que, en los mano a mano, siempre presentamos dificultad. Ahí encontramos un motivo. El club se encolumna detrás de algo y cuando eso pasa, pasan cosas buenas". Leandro Benítez, autor del gol ante Defensor Sporting en los Cuartos de 2009, fue más breve pero no menos preciso al referirse a la mística, con el medio de la ciudad de La Plata 0221: 'Es difícil de explicarla, tenés que vivirla'.
El plantel actual de futbolistas del 'León' sabe que hay algo distinto en el aire de la capital de la provincia de Buenos Aires. Fernando Muslera, en su presentación en junio de 2025, afirmó: 'Para mí Estudiantes es sinónimo de mística e historia. Decir Estudiantes, es decir Juan Sebastián Verón, Sabella, la CONMEBOL Libertadores'.
Guido Carrillo, después de la final del Clausura 2025 en la que marcó un empate agónico ante Racing para forzar la definición que le permitió alcanzar el título, agregó en ese sentido: "Es un poco la historia de este club. Cuando todo parece estar terminado y lo dan por muerto… resurge. Esto es la mística". Leandro González Pirez también se refirió a esto después del 1-0 ante Independiente Medellín que valió el pase a los Octavos de Final, en mayo pasado: "Mientras en otros clubes se pierde la esperanza, acá es al revés: la esperanza se agiganta y sabés que algo va a pasar. Es un premio a la creencia".
Alexander Medina, el entrenador, tiene una relación particular: en 2009 era el nueve del Nacional que Estudiantes eliminó en las Semifinales y le marcó un gol en el Centenario a su actual equipo. "Parece que el destino también me marca a mí, porque en esa campaña estuve del lado de enfrente y tuve que padecer a Estudiantes", dijo en São Paulo tras eliminar a Corinthians en los Cuartos. Y citó a Sabella, "cruzamos el Rubicón", una frase que el técnico había dicho cuando dirigía a la Selección Argentina, en el Mundial 2014, y que en La Plata adoptaron como propia.
Inteligencia, personalidad, preparación, sentido de pertenencia, hambre, fe. Cada generación encontró su propia palabra. Estudiantes vuelve a estar entre los cuatro mejores de América 17 años después y, como sintetizó Carrillo tras la clasificación, en esta versión 2026: “Jugó la inteligencia y la personalidad”.