- El 'Decano' y el 'Cruzmaltino' compartieron el Grupo G y se repartieron triunfos: 3-0 de Vasco en São Januário y 3-1 de Olimpia en el Defensores del Chaco.
- En cuatro cruces oficiales de la historia jamás empataron, con dos victorias por lado.
Hay series que necesitan presentación. La de Olimpia y Vasco da Gama no: se conocen de memoria. El 'Decano' y el 'Cruzmaltino' compartieron el Grupo G de la CONMEBOL Sudamericana 2026, se cruzaron dos veces en apenas veinte días y se lastimaron por igual, con una triunfo contundente por lado. La Fase de Grupos los separó por tres puntos y no alcanzó para saldar la discusión. Los Octavos de Final, ahora, los obligas a terminarla.
El primer capítulo fue carioca. El 30 de abril, en São Januário, Vasco golpeó con un 3-0 de autoridad: abrió José Luis Rodríguez a los 39' del primer tiempo y en el complemento sellaron Nuno Moreira y Adson, la gran figura de la noche con un gol y dos asistencias. Aquel triunfo catapultó al equipo de Río de la última posición a la cima de un grupo que por entonces era un pañuelo.
La respuesta paraguaya llegó el 20 de mayo en el Defensores del Chaco, y tuvo forma de remontada. Carlos Cuesta adelantó a Vasco de cabeza a los 3' del segundo tiempo, pero Olimpia lo dio vuelta con una ráfaga de carácter: cabezazo de Mateo Gamarra tras centro de Hugo Quintana, definición de Hugo Sandoval después de un tiro libre de Rubén Lezcano y estocada final de Sebastián Ferreira en el descuento. Ese 3-1 invirtió la pelea por la cima -Olimpia 10, Vasco 7- y el 'Franjeado' ya no soltó la punta.
Quedaba un último examen, y el 'Decano' lo aprobó con su sello. En la fecha final ante Audax Italiano, un autogol lo puso contra las cuerdas: con ese resultado, el primer puesto volvía a manos de Vasco. Pero el equipo de Pablo Sánchez, ante unas 23 mil personas en el Defensores, volvió a remontar -Alan Rodríguez, Quintana y Fernando Cardozo- para ganar el grupo con 13 puntos, cerrando una campaña en la que dio vuelta tres partidos. Vasco, segundo con 10, tuvo que tomar el camino largo: un playoff ante Independiente Medellín que definió recién a los 40' del segundo tiempo de la vuelta, con el gol de Thiago Mendes que hizo explotar São Januário, este miércoles por la noche.
La memoria entre ambos, además, viene de lejos y con un guiño de historia grande. Su único antecedente fue en la Fase de Grupos de la CONMEBOL Libertadores 1990: Olimpia ganó 2-1 en Asunción y Vasco 1-0 en Río, en la edición que el 'Decano' terminaría conquistando para su segunda Gloria Eterna. El saldo total es de una simetría perfecta: cuatro partidos oficiales en competencias continentales, dos victorias por lado y ningún empate. Nunca, hasta ahora, hubo un mata-mata que rompiera la paridad.
El premio es idéntico para los dos: la Gran Conquista sería inédita en ambas vitrinas. Olimpia, tres veces campeón de la Libertadores y dueño de la Intercontinental de 1979, nunca conquistó la CONMEBOL Sudamericana, y llega envalentonado tras coronarse campeón del Apertura paraguayo. Vasco, campeón de América en 1998, arrastra un cuarto de siglo sin títulos internacionales y no supera Octavos de este certamen desde 2011, cuando firmó la semifinal que sigue siendo su techo. Para ambos, la serie es mucho más que un cruce: es la puerta de un anhelo.
La ida se jugará en Río de Janeiro entre el 11 y el 13 de agosto y la vuelta, entre el 18 y el 20, en Paraguay, donde Olimpia hará valer su condición de ganador de grupo cerrando la serie como local. Dos equipos que se saben de memoria, dos hinchadas que sueñan con Barranquilla y una regla no escrita que la historia se empeña en sostener: cuando juegan Olimpia y Vasco, siempre hay un ganador.