- El argentino llegó al partido ante Red Bull Bragantino con cuatro asistencias en el torneo y ningún tanto propio, y definió la ida de los Octavos de Final con su primer grito en esta Gran Conquista.
- Lo hizo, además, ante el club que defendió entre 2020 y 2021, con el que disputó 13 partidos de CONMEBOL Sudamericana.
Durante la Fase de Grupos, Tomás Cuello fue el hombre que servía la mesa: cuatro asistencias —dos ante Juventud, dos ante Cienciano— y ningún gol propio. Este miércoles en Bragança Paulista, cuando Atlético Mineiro necesitaba exactamente lo contrario, el argentino se reconvirtió: a los 28' del segundo tiempo aprovechó un control largo que Cleiton no pudo contener y firmó el 1-0 que puede valer una clasificación a los Cuartos de Final de la CONMEBOL Sudamericana.
El dato mejora: fue su primer gol en torneos CONMEBOL en un año —el anterior había sido ante Godoy Cruz, en los Octavos de Final de la edición 2025—, y llegó en el partido en el que su equipo menos volumen generó. El 'Galo' pateó 10 veces contra las 22 de Bragantino, pero igualó al local en grandes ocasiones y en goles esperados (1.5 xG por lado): en una noche que premió la eficacia sobre la insistencia, el gol de Cuello fue la síntesis perfecta del plan de Eduardo Domínguez.
Y después está la ley del ex, que en Bragança tiene capítulo propio. Cuello conoce a su rival de este martes por la noche de memoria: defendió la camiseta de Red Bull Bragantino entre 2020 y 2021, disputó 13 partidos de CONMEBOL Sudamericana con el 'Braga' y fue parte de aquel proyecto que llegó hasta la final única de Montevideo en 2021. De hecho, el argentino fue titular aquella jornada. El fútbol, que rara vez perdona estas historias, lo devolvió a su antigua casa con la camiseta del rival y el peor regalo posible bajo el brazo: el gol que silenció al Cícero de Souza Marques.
Su recorrido explica el perfil. Tucumano, formado en Atlético Tucumán, cruzó a Brasil en 2020 para sumarse al proyecto de Bragança y ya no se fue del fútbol de ese país: siguió en Athletico Paranaense y, en enero de 2025, Atlético Mineiro lo compró como su quinto refuerzo de la temporada, con contrato hasta fines de 2028. En un ataque con nombres de más cartel —Bernard, Reinier, Cassierra—, el argentino se ganó el lugar por la vía menos glamorosa: presión, sacrificio y último pase.
Esa doble función es la que Domínguez más valora en su Galo compacto, ese que concede poco y lastima quirúrgicamente. Cuello es el engranaje que conecta la recuperación con el área rival: lo dicen sus cuatro asistencias, que lo convirtieron en uno de los líderes del certamen en ese rubro, y ahora también lo dice su gol, faceta que faltaba en el expediente.
La serie se definirá el miércoles 19 de agosto, a las 19:00, en la Arena MRV, donde a Atlético Mineiro le alcanza el empate para meterse entre los ocho mejores. El subcampeón vigente defenderá la ventaja, con la final perdida del año pasado como combustible y una certeza nueva: el hombre que se encargaba de que los demás hicieran goles ya sabe, también, hacer los propios en las noches que más importan.