- Casado con Brenda Bianchi, hija del exentrenador multicampeón con Boca y Vélez, el técnico de Atlético Mineiro creció como profesional al aplicar una sola regla: creer en lo propio.
- Campeón con Nacional de Uruguay, Colón y Estudiantes, Domínguez llegó a Atlético Mineiro en febrero y ya lo depositó entre los cuatro mejores de la CONMEBOL Sudamericana.
Eduardo Domínguez suele terminar sus respuestas sobre Carlos Bianchi con la misma frase: "Siempre termino en lo que me dijo mi suegro: 'Sé vos'". La contó en 2022, cuando todavía dirigía a Colón, y explica mejor que cualquier otra cosa la relación entre el entrenador de Atlético Mineiro y el técnico más ganador de la historia de la CONMEBOL Libertadores. Domínguez está casado con Brenda Bianchi, hija del 'Virrey', desde 2008. Cuenta en su entorno con el hombre que ganó cuatro ediciones del torneo más prestigioso de clubes a nivel continental, pero se cuidó siempre de no convertirse en una copia.
La historia entre ambos empezó lejos del fútbol. "El padre de uno de mis mejores amigos era amigo de Carlos Bianchi. Y yo la veía desde los 12 o 13 años. Después, cada una hizo su camino, aunque nos volvimos a ver con el tiempo", contó en una entrevista de 2025. Cuando Domínguez dejó de jugar, en agosto de 2015, a los 37 años, para asumir como entrenador de Huracán, el club donde había sido defensor central y campeón de la Copa Argentina, Bianchi le dio un consejo que él repite desde entonces: "No te voy a dar consejos sino contarte lo que me pasó. No sé qué pasa por tu cabeza, tenés que ser vos mismo".
El propio Bianchi es cuidadoso con el tema. "Hablo lo justo de fútbol, no quiero pecar de consejero", dijo el año pasado en una charla pública, y cuando viajó a Montevideo en febrero de 2019 para ver el debut oficial de su yerno al frente de Nacional, la Supercopa Uruguaya ante Peñarol, lo resumió en una línea: "Vengo a ver un partido de fútbol". Nacional ganó por penales. Fue la primera consagración de Domínguez como entrenador. "Conseguir un título no es algo de siempre, y menos llegar y que el primer partido oficial sea con el rival de toda la vida", dijo esa noche.
Lo que siguió fueron las bases de una carrera con sello propio. Como jugador, formado en Vélez, donde debutó con Marcelo Bielsa y fue campeón del Clausura 1998, pasó por Olimpo, Racing, Independiente, Independiente Medellín, Los Angeles Galaxy, All Boys, Atlético Rafaela y Huracán. Como entrenador, el reconocimiento del fútbol argentino llegó en Santa Fe: el 4 de junio de 2021, en San Juan, Colón goleó 3-0 a Racing y ganó la Copa de la Liga, el primer título de Primera División en la historia del club.
Después de un semestre en Independiente, en marzo de 2023 asumió en Estudiantes y armó uno de los ciclos más ganadores de la historia reciente del 'Pincha': Copa Argentina 2023, Copa de la Liga 2024, Trofeo de Campeones 2024, Torneo Clausura 2025 y Trofeo de Campeones 2025, cinco títulos en menos de tres años, con 164 partidos dirigidos.
La idea de juego que implementa en sus equipos lleva su firma, con un principio que sí se reconoce como bianchista: la actitud por encima del sistema. Sus equipos no viven de la posesión, su Colón campeón promediaba 45 por ciento, sino de la solidez y la transición. Lo dijo en su presentación en Belo Horizonte, el 27 de febrero pasado, con la franqueza de quien conoce la etiqueta que le ponen: "Hay una opinión de que mis equipos son más defensivos que ofensivos. Pero también marcan muchos goles. Una buena defensa es un buen ataque; si atacamos bien, defendemos menos".
Atlético Mineiro lo anunció el 24 de febrero de 2026, con contrato hasta diciembre de 2027, para reemplazar a Jorge Sampaoli. Domínguez dejó Estudiantes por una oferta que el club platense calificó de irrechazable y desembarcó en un 'Galo' que venía de caer en la Final de la CONMEBOL Sudamericana 2025 por penales ante Lanús. Perdió su primera final, la del Campeonato Mineiro ante Cruzeiro, y después construyó una racha de cien días sin derrotas que depositó a sus dirigidos en las Semifinales de la CONMEBOL Sudamericana. En la Arena MRV, sus números son los mejores de un entrenador en la historia del estadio: 12 victorias, cuatro empates y una sola derrota en 17 partidos.
El certamen continental lo puso a prueba como ningún otro. Ganó el Grupo B en las últimas dos fechas, superó a Red Bull Bragantino con un gol de Tomás Cuello en el descuento y ante Santos revirtió un 0-2 con un 4-2 en Belo Horizonte y una tanda de penales en la que Gabriel Delfim, el arquero suplente al que él confirmó como titular tras la lesión de Everson, atajó tres remates. "Es el Atlético el que pasa a la semifinal, no es Delfim", dijo esa noche, fiel a la costumbre de repartir el mérito. "Sabíamos del partido que habíamos hecho allá y no podía volver a pasar. Teníamos que mostrar otra cara y los jugadores lo demostraron", agregó a modo de advertencia a sus jugadores.
Las Semifinales medirán al ‘Galo’ ante Montevideo City Torque, el 14 de octubre en la Arena MRV y el 21 en el Estadio Centenario. En caso de imponer condiciones, Domínguez tendrá la posibilidad de tener su revancha: en 2015, cuando hacía sus primeras armas como DT, su Huracán, del que formaba parte del plantel de futbolistas profesionales meses antes, cayó en la final ante Independiente Santa Fe. Bianchi, que ganó todo lo que se puede ganar en el continente, se lo dijo hace once años y él lo repite cada vez que le preguntan: el camino tiene que ser propio.