- Seis de los 15 goles del 'Verdão' en la edición nacieron con la pelota detenida: tres de córner, dos de penal y uno tras un lateral. Fluminense convirtió uno solo por esa vía.
- No es cosa de este año: desde 2022, Palmeiras lleva diez goles de córner en fases finales de la Copa, al menos el doble que cualquier otro equipo. Gustavo Gómez, el hombre clave.
Llovía en Asunción y el partido estaba trabado. A los 41' del primer tiempo de la vuelta de los Octavos de Final, Jhon Arias ganó un córner, lo ejecutó él mismo y la pelota cayó como un puñal al área de Cerro Porteño: Gustavo Gómez, de cabeza, puso el 1-0 que metió a Palmeiras en los Cuartos. La escena resume un recurso que el 'Verdão' repite edición tras edición y que llega al Maracanã como uno de los argumentos más concretos de la ida de las Semifinales de la CONMEBOL Libertadores: la pelota parada.
Los números de Opta lo ordenan. Seis de los 15 goles de Palmeiras en la edición nacieron con la pelota detenida: tres desde el córner, dos de penal y uno tras un lateral. Es la diferencia más marcada con Fluminense, que convirtió uno solo por esa vía, el penal de Jefferson Savarino ante Deportivo La Guaira en la Fase de Grupos, y que apoya casi todo su juego en secuencias largas: 30 ataques construidos con tres goles, contra 21 sin goles del equipo de Abel Ferreira. Donde uno elabora, el otro espera el centro.
Tampoco es una moda de 2026. Desde 2022, Palmeiras acumula diez goles de córner en fases finales de la CONMEBOL Libertadores, al menos el doble que cualquier otro equipo en ese lapso. Y el símbolo tiene nombre y apellido. Gustavo Gómez, el capitán paraguayo, es el defensor central con más goles en la historia del torneo: 15, todos de pelota parada y nueve de ellos de tiro de esquina. El de Asunción, además, extendió su propio récord como el futbolista que anotó en más ediciones consecutivas de la Copa, nueve, de 2018 a 2026.
El juego aéreo acompaña en las dos áreas. Palmeiras remató 31 veces de cabeza en la edición, 11 más que Fluminense, y gana el 64% de los duelos aéreos en defensa, el segundo mejor registro entre los cuatro semifinalistas, detrás de Flamengo. En la vuelta ante Cerro Porteño, antes del gol de Gómez, los centros de Arias ya habían generado un cabezazo de Murilo que Manuel Roffo sacó con una gran atajada y otro del capitán que se fue apenas desviado. El ejecutor también tiene números: Arias, que fue campeón con Fluminense en 2023 y ahora lo enfrenta, suma ocho asistencias en la Copa desde 2023, la segunda cifra más alta del torneo en ese período, y es el jugador de Palmeiras con más pases para remate en la edición, con 24.
Del otro lado, Fluminense tiene con qué defenderlo. El 'Tricolor' gana el 57,8% de sus duelos aéreos en defensa, acumula 222 despejes, 14 más que Palmeiras, y en Guga tiene al jugador con más entradas y más duelos ganados de su plantel en la edición, con 25 y 52. Atrás, Fábio jugó los 900 minutos de la campaña y suma 24 atajadas, 14 de ellas dentro del área, y Thiago Silva, el capitán de 41 años, ordena una última línea que en el Maracanã, en fases eliminatorias, no conoce la derrota.
Los dos penales explican el otro tramo de la estadística. José Manuel López convirtió el suyo ante Sporting Cristal en la Fase de Grupos, en el 2-1 de São Paulo, y Vitor Roque marcó el de Quito, a los 28' del segundo tiempo de la vuelta de los Cuartos ante Liga de Quito, seis minutos después de haber entrado, para un 2-1 parcial que parecía cerrar la serie. No la cerró: dos apariciones de Michael Estrada en el descuento llevaron la definición a los doce pasos, donde la pelota parada volvió a decidir, esta vez desde el otro lado. Carlos Miguel atajó los remates de Lucas Rodríguez y Luis Segovia y Palmeiras se impuso 4-3 en la tanda.
El dato sirve también para leer el resto. Palmeiras remató 184 veces en diez partidos, 59 más que Fluminense, y generó 19,4 goles esperados contra 11,4, pero sus 15 goles muestran que el volumen no siempre encontró el camino en juego abierto. Por eso la pelota parada pesa tanto: es la vía más corta hacia el gol de un equipo que, en el Maracanã, se encontrará con el 'Flu' que más paciencia tiene con la pelota y que, en 20 partidos de fases eliminatorias como local, nunca perdió.
Fluminense y Palmeiras no se enfrentan por la CONMEBOL Libertadores desde 1971, y la ida del miércoles será el primer mata-mata entre ellos. En una serie que se anuncia cerrada, con un local invicto en su estadio y un visitante que sumó puntos en seis de sus últimos nueve partidos ante brasileños fuera de casa, cada córner tendrá un destinatario conocido. Gustavo Gómez ya marcó en nueve ediciones seguidas, esta incluida, y en el torneo pocos saben mejor que él qué hacer con un centro desde el córner.