Flamengo y un banco de lujo: la jerarquía del campeón

Equipo Flamengo vs. Cruzeiro en la ida de octavos de final - CONMEBOL Libertadores
  • Paquetá necesitó 1 minuto y 22 segundos desde su ingreso para empatar la ida ante Cruzeiro.
     
  • Con la mejor Fase de Grupos y una batería de recorridos que cruzan Champions League, Eurocopas y títulos de América, el tetracampeón persigue el penta.

La escena del Mineirão duró 82 segundos y explicó años de proyecto. Flamengo perdía la ida de los Octavos de Final de la CONMEBOL Libertadores, Leonardo Jardim miró su banco y mandó a la cancha a Pedro y a Lucas Paquetá. Un minuto y 22 segundos después de pisar el césped, Paquetá impactó de zurda el rebote en el palo del cabezazo de Léo Ortiz y firmó el 1-1. En el 'Mengão', los futbolistas que definen series eliminatorias arrancan, a veces, esperando su turno.

La nómina explica por qué el banco rojinegro intimida tanto como su once. Ahí estuvo Paquetá, mediocampista de selección brasileña con recorrido por Milan, Lyon y West Ham, de regreso en el club que lo formó. Ahí estuvo Pedro, el 9 que acumula 21 goles en el año —la cifra más alta del plantel— y que en muchos equipos del mundo sería la primera figura del afiche. Y ahí esperaron también Jorge Carrascal y Guillermo Varela, un talento formado en River y un lateral que a sus 20 años llamó la atención del Manchester United, los "recambios" de un equipo plagado de alternativas. 

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Lucas Paquetá celebra su gol para Flamengo ante Cruzeiro

El once inicial, mientras tanto, es una colección de pergaminos difícil de igualar. Jorginho ordena el mediocampo con la autoridad de quien fue campeón de Europa con Italia y de Champions League con Chelsea. Saúl Ñíguez llegó tras una década larga entre el Atlético de Madrid, el Chelsea y el Sevilla, entre otros. Alex Sandro fue casi una década entera número puesto en la defensa de Juventus; Danilo, el capitán, levantó dos Champions League con el Real Madrid antes de su recorrido por Manchester City y la Vecchia Signora. Emerson Royal aporta pasado de Tottenham y Milan; Samuel Lino dejó el Atlético de Madrid para sumarse a la causa. Son futbolistas que conocieron la elite de Europa y eligieron el desafío americano con el tetracampeón continental.

A esa capa europea se le suma la columna que ya es historia pura del club y del torneo. Giorgian de Arrascaeta, tricampeón de América con la camiseta rojinegra, se mantiene como el cerebro; Bruno Henrique, con sus cuatro goles en esta edición, sigue siendo el termómetro de las noches grandes; Agustín Rossi custodia el arco con oficio de finales. Y alrededor de ellos orbita la comunidad sudamericana de jerarquía probada: Nicolás de la Cruz, multicampeón con River; Erick Pulgar, motor de la selección chilena; Gonzalo Plata, el ecuatoriano que anoche volvió a demostrar que en este Flamengo también corren los talentosos —sus ocho quites ante Cruzeiro lo dejaron como el único futbolista del torneo con dos partidos de ocho o más quites desde 2025—.

Ese último dato no es menor, porque desarma el prejuicio de que los planteles estelares se administran. El Flamengo de Jardim registró anoche sus máximas cifras del año en la Libertadores en quites (23) y en recuperaciones en el último tercio (7): la jerarquía, en este equipo, también presiona. La radiografía táctica del campeón ya contó que el portugués utilizó a 20 de los 27 futbolistas de su plantel en el torneo —una rotación que no es necesidad sino método—, la manera de mantener afilados a dos equipos enteros mientras el calendario aprieta por tres frentes.

Los números colectivos completan el argumento: la mejor Fase de Grupos de esta edición (16 puntos sobre 18, 14 goles a favor y apenas 2 en contra, sin derrotas), el liderazgo del Grupo A de punta a punta y una campaña que sostiene lo que el continente ya sabe desde Lima 2025: al campeón se le puede empatar una noche, pero desgastarlo durante una serie es otra historia. Cruzeiro lo comprobó en carne propia, le hizo un partido casi perfecto, con un golazo de Keny Arroyo como única llegada certera, y aun así se llevó un empate que sabe a poco.

La vuelta del miércoles 19, a las 21:30 en el Maracaná, encontrará a Flamengo donde quería: en su casa, con su gente y con el arsenal completo a disposición. Quizás arranquen Pedro y Paquetá; quizás vuelvan a esperar en el banco De Arrascaeta o Bruno Henrique. El detalle es casi anecdótico, y ahí reside el mensaje que el 'Mengão' le dejó al continente en Belo Horizonte: en la persecución del pentacampeonato que el fútbol brasileño nunca vio, el rival tiene que vencer a un equipo, y después al otro.