La CONMEBOL Libertadores 1981: el Flamengo de Zico rumbo a la gloria

Zico celebra su gol en la final entre Flamengo y Cobreloa en 1981
  • El Mengão se consagró en la edición 1981, en su primera presentación en la CONMEBOL Libertadores, con Zico como actor protagónico y principal de la hazaña continental.
     
  • El elenco carioca debió esperar 38 años para poder alzarse nuevamente con la Gloria Eterna y abrir paso a su verdadera era dorada en el plano internacional.

De la mano de su entrenador Paulo César Carpegiani, el conjunto brasilero presentó sus credenciales fuera del país con una campaña memorable que terminó coronando en una final que incluyó un tercer partido de desempate ante el sorprendente Cobreloa, en el Estadio Centenario de Montevideo.

El azar determinó que Flamengo, en su debut absoluto en la CONMEBOL Libertadores, conformara un complejo Grupo 3 junto con Atlético Mineiro, Cerro Porteño y Olimpia. 

En la primera jornada, Nunes y Marinho convirtieron los goles en el empate 2-2 ante el 'Galo' (tras remontar un 0-2), en Belo Horizonte, que terminaría trascendental en el cierre de la fase. Zico comenzó a demostrar su impacto en la competición en la segunda fecha: anotó dos conquistas en el triunfo por 5-2 ante Olimpia en el Maracaná, antes de hilvanar dos empates en condición de local (1-1 ante Olimpia y 2-2 ante el Mineiro).

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Equipo completo de Flamengo, final CONMEBOL Libertadores 1981

Flamengo viajó a Asunción para disputar dos encuentros definitorios ante Cerro Porteño y Olimpia, respectivamente. Se impuso ante el 'Ciclón de Barrio Obrero' por 4-2 –triplete de su capitán, Zico– y empató sin goles ante el 'Decano' para culminar con la misma cantidad de unidades que su compatriota y tener que definir la clasificación en un partido repechaje. 

El partido se llevó a cabo en Goiania y tuvo un desenlace inesperado. A los 37' de la primera etapa debió suspenderse porque Atlético Minerio sufrió las expulsiones de Osmar, Chicao, Palinha, Reinaldo y Eder, quedó con seis jugadores de campo y el encuentro se le dio por ganado al Mengão.

Pasó al Grupo A de Semifinales con Deportivo Cali y Jorge Wilstermann. Las actuaciones del combinado brasilero fueron contundentes: derrotó por 1-0 en Cali al conjunto colombiano e hizo lo propio, en condición de visitante, por 2-1 a Wilstermann en Cochabamba. En su casa, y ante su público, selló la clasificación con sendas goleadas (3-0 ante el equipo colombiano con un doblete de Zico y un gol de Chiquinho Carioca; y 4-1 ante el conjunto boliviano con festejos de Nunes, Adílio, Anselmo y Chiquinho Carioca, respectivamente).

La instancia decisiva puso a Flamengo frente a frente con Cobreloa, el sorprendente representante trasandino dirigido por Vicente Cantatore. 

El escenario de la ida fue el Maracaná. Zico, que ya había disputado el Mundial de 1978 –llevado a cabo en Argentina– con la Selección de Brasil y se hacía fuerte en contextos apremiantes demostró su jerarquía convirtiendo dos goles en el triunfo por 2-1 (el descuento, de penal, llegó desde los pies de Víctor Merello). La revancha, una semana después, se jugó en el Estadio Nacional de Santiago de Chile ante casi 60 mil personas. A once minutos del final, Merello, de implacable torneo- anotó el tanto que le permitió a Cobreloa ganar por 1-0 y forzar un tercer cotejo de desempate. 

El estadio Centenario de Montevideo estaba listo para albergar su decimoquinta final de la CONMEBOL Libertadores. Y Zico estaba listo, también, para inscribir su nombre propio en la historia grande del equipo carioca. A los 18' de la primera etapa abrió la cuenta con un potente remate tras una serie de rebotes en el área. Y en el complemento, a doce minutos del silbatazo final, le puso el broche de oro a la gesta del 'Fla' con un preciso tiro libre inalcanzable para el arquero chileno Óscar Wirth.

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Final de la CONMEBOL Libertadores 1981 entre Flamengo y Cobreloa

Los dirigidos por Carpegiani, que meses después revalidaron su conquista pero a nivel mundial ante el Liverpool inglés en Tokio, construyeron un sello propio partido a partido para alcanzar por primera vez la Gloria Eterna. 

Flamengo ganó ocho encuentros, cosechó cuatro empates y apenas perdió –por la mínima– en una oportunidad. Su solidez defensiva, sustentada en la seguridad de su arquero Raul Plassmann y la tenacidad de su dupla de centrales conformada por Marinho y Mozer, sumada al poderío ofensivo liderado por Zico (anotó 11 tantos en 13 partidos), Nunes y Adílio le dio forma a un equipo eficaz, combativo y vistoso.

El Mengão iba a tener que esperar 38 años para volver a disputar una final: fue en 2019, en la primera definición a partido único en la historia de la competición, en la que se impuso ante River Plate por 2-1 en un desarrollo memorable para alzar su segunda CONMEBOL Libertadores.