El heroico Fábio: 45 años y una vigencia extraordinaria

Fábio arquero del Fluminense
  • El futbolista con más presencias en la historia de la CONMEBOL Libertadores atajó dos penales en la tanda ante Independiente Rivadavia y metió a Fluminense en los Cuartos de Final.
     
  • Dueño de todos los récords de longevidad del torneo, el brasileño sostiene su lugar por rendimiento: sigue siendo titular y decisivo en la pelea por la Gloria Eterna.

A Fábio le sobran los pergaminos para pensar en disfrutar lo sembrado: es el futbolista con más partidos en la historia de la CONMEBOL Libertadores, el de mayor edad en haber disputado el torneo y, desde agosto de 2025, el jugador con más presencias en la historia del fútbol mundial, por encima de Peter Shilton. Pero el arquero de Fluminense, a los 45 años, se niega a ser una leyenda del pasado. Y cada vez que la CONMEBOL Libertadores lo pone a prueba, responde con una evidencia nueva de que su lugar en el arco responde a una vigencia absoluta. 

La última prueba llegó en la noche más exigente de la temporada. Con Fluminense reducido a diez desde los 12' del segundo tiempo y con la serie ante Independiente Rivadavia empujada a los penales por el empate agónico de Arce, la clasificación a los Cuartos de Final quedó en manos del más veterano de todos. Fábio le atajó el tercer remate a Florentín, volvió a estirarse en la muerte súbita para ahogarle el grito a Rodrigo Atencio y selló el 5-4 que mantuvo vivo el sueño del conjunto carioca. No fue un detalle pintoresco de la noche: en un vestuario sacudido por el cambio de entrenador, con Marcão al frente como interino desde hace apenas una semana, el arquero fue el punto de estabilidad que no se negocia y el jugador clave de la cancha en el momento exacto en el que la serie se definía.

Que la escena haya ocurrido en Mendoza y ante la 'Lepra' tiene, además, un guiño del destino: fue frente al mismo rival y en la misma provincia donde el 6 de mayo, por la Fase de Grupos, alcanzó las 114 presencias en la Copa y superó el récord histórico que Ever Hugo Almeida había establecido con 113 partidos defendiendo el arco de Olimpia. Desde entonces, cada partido que juega estira una marca que ya es suya. Pero ahí está el punto que lo distingue: el récord crece no por capricho ni por acumulación, sino porque nadie lo sacó del arco. Fluminense no lo pone para agrandar una estadística; lo pone porque ataja. Sabe cómo hacerlo.

La lista de marcas impone respeto por sí sola. El 7 de abril de este año se convirtió en el futbolista de mayor edad en disputar un partido de la CONMEBOL Libertadores, con 45 años y 189 días, un registro que se rompe a sí mismo con cada nueva presentación. En agosto de 2025 había alcanzado una cima que excede a la Copa: superó al inglés Peter Shilton como el futbolista con más partidos disputados en la historia. Y desde mayo suma también el trono continental de presencias. Tres récords conviven en el mismo arquero y dos de ellos vuelven a agrandarse cada vez que el árbitro pita el inicio de un partido de Fluminense.

Detrás de esa vigencia hay un cuarto de siglo de élite. Fábio debutó en la Copa el 21 de abril de 2001, con 20 años y la camiseta de Vasco da Gama, en un triunfo 3-2 sobre Deportivo Táchira en São Januário que tuvo doblete de Romário. Después llegaron los largos años de Cruzeiro, con la final de 2009 incluida, y desde 2022 la etapa en Fluminense que lo llevó a tocar el cielo con la Gloria Eterna de 2023, ya pasados los 40. En total, 13 ediciones del torneo repartidas en 25 años —dos participaciones con Vasco, ocho con Cruzeiro y, con la de este año, cuatro con la camiseta tricolor—, un arco de tiempo que abarca a varias generaciones de rivales: algunos de los que enfrentó este martes en la noche cuyana no habían nacido cuando él ya atajaba en la Copa.

Por eso la discusión sobre Fábio ya no pasa por cuánto tiempo más puede seguir, sino por cuánto le queda por ganar. Fluminense espera en los Cuartos de Final por el vencedor de la llave entre Coquimbo Unido y Platense, y en ese camino el arquero volverá a ser lo que es hace 25 años: uno de los pilares de la ilusión de su equipo. A los 45, Fábio sigue agrandando la leyenda por la única vía que siempre conoció. Atajando.