- El arquero resultó determinante para el empate que consiguió Cerro Porteño en Brasil ante Palmeiras
- Roffo se incorporó al 'Ciclón' en el último mercado de pases y reemplazó a Alexis Martín Arias bajo los tres palos
Manuel Roffo vivió su primera gran noche en el arco de Cerro Porteño en la noche de mayor exigencia desde su desembarco en el 'Ciclón de Barrio Obrero': el argentino de 26 años fue fundamental con sus intervenciones para sostener a su equipo en la visita ante Palmeiras, por el partido de Ida de los Octavos de Final de la CONMEBOL Libertadores. El conjunto dirigido por Ariel Holan obtuvo un empate agónico en el Allianz Parque de São Paulo gracias al agónico gol en contra de Carlos Miguel y a las atajadas del propio Roffo, una de las mayores novedades en el once paraguayo.
Alexis Martín Arias, otro guardameta argentino, había sido el último bastión de resistencia durante la Fase de Grupos. Transferido a Nacional de Uruguay, la dirigencia 'Azulgrana' salió a buscar un reemplazo y encontró en Manuel Roffo a su sucesor. Surgido de las inferiores de Boca Juniors, se marchó a Tigre debido a las pocas oportunidades que había tenido bajo los tres palos 'Xeneizes'.
En el 'Matador' alternó la titularidad, primero en segunda división y después en la máxima categoría. En 2023, tras quedar libre del conjunto de Victoria, se incorporó al recién ascendido Instituto, le ganó el puesto a un histórico como Jorge Carranza y así inició un ciclo que lo consolidaría como una constante hasta su partida: hasta su partida, disputó 120 partidos oficiales, recibió 132 goles y mantuvo su valla invicta en 41 ocasiones.
En consecuencia, sus actuaciones llamaron la atención de varios equipos en el continente. En el último mercado, su partida rumbo a Paraguay se concretó y Roffo se convirtió en una venta histórica al convertirse en el arquero más caro en la historia de la 'Gloria'. En las redes sociales los hinchas lo despidieron rememorando los buenos resultados de su etapa.
Su adaptación a Cerro Porteño no fue tan sencilla e incluso recibió algunas críticas por sus primeras actuaciones. Pero ante Palmeiras despejó todas las dudas con un rendimiento memorable ante uno de los mejores equipos del continente, líder absoluto del Brasileirao y último subcampeón de la CONMEBOL Libertadores.
Roffo respondió desde el inicio, cuando Palmeiras intentó imponer condiciones con un ritmo alto y una sucesión de llegadas. A los 13' voló para desviar un potente zurdazo de Allan, que encontraba espacios partiendo desde la derecha hacia el centro, y pocos minutos después volvió a mostrarse seguro ante otro intento del juvenil brasileño.
Su intervención más importante del primer tiempo llegó a la media hora: después de una serie de rebotes dentro del área, Vitor Roque quedó con la posibilidad de definir a quemarropa, pero el arquero achicó rápido y consiguió rechazar un remate que tenía destino de gol. Cerro Porteño atravesó así los momentos de mayor presión del local con Roffo como garantía ante cada situación de peligro y el empate agónico revalidó la importancia de sus atajadas.
"Yo nunca tuve dudas de que Manuel es un muy buen arquero, es un arquero que tiene muchas virtudes -lo elogió el entrenador Ariel Holan en la conferencia de prensa posterior al empate ante Palmeiras-. Creo que a veces la impaciencia en el fútbol lleva a juicios de valor apresurados. Esos juicios de valor están contaminados por el resultado y la impaciencia".