- El arquero colombiano, que debió jugar la serie ante River Plate por la lesión de Andrés Mosquera, fue el héroe de la clasificación de Independiente Santa Fe a los Cuartos de Final de la Gran Conquista.
- Brilló en la ida manteniendo su valla invicta y convirtió el penal decisivo en la revancha para avanzar de ronda, como visitante, en una definición épica.
La CONMEBOL Sudamericana vivió una noche vibrante en el Estadio Mâs Monumental. Los once jugadores de campo de cada elenco debieron intervenir en la definición, tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario, y Asprilla –que había sido fundamental para mantener vivo a su equipo tras empezar en desventaja– selló el boleto del conjunto bogotano con una ejecución precisa ante Santiago Beltrán (que detuvo tres de las once ejecuciones de Santa Fe).
La Gran Conquista vivió una auténtica definición copera que quedará grabada por mucho tiempo en la memoria de los fanáticos del fútbol. Y el nombre propio de Asprilla, que había sumado apenas 45 minutos en el plano internacional en el primer semestre, será la figura que se asocie automáticamente a la heroica gesta del conjunto colombiano en Núñez.
El nacido en Quibdó se topó ante un desafío mayúsculo: un desgarro en el muslo derecho apartó a Andrés Mosquera –habitual titular en el equipo dirigido por Pablo Repetto– de la serie por los Octavos de Final ante River Plate.
En ese escenario, el portero de 27 años, que solo había atajado un tiempo ante Peñarol en la primera jornada de la CONMEBOL Libertadores el pasado abril (también en reemplazo de Mosquera), fue determinante de principio a fin.
En la Ida exhibió intervenciones importantes para hilvanar la tercera valla invicta del combinado colombiano en la CONMEBOL Sudamericana. Pero la revancha, en la casa del campeón de la edición 2014, fue definitivamente su noche consagratoria.
En un contexto adverso, y en desventaja en el marcador por el gol del delantero Sebastián Driussi, Asprilla desvió un fortísimo remate de Marcos Acuña que podría haber significado el segundo tanto del 'Millonario'. Esa vida más que el arquero le dio a su equipo fue el punto de inflexión.
El 'León' reaccionó, igualó la serie con un tanto de Franco Fagúndez y estiró la definición hasta los tiros desde el punto penal.
En una continuidad de ejecuciones marcadas por la tensión, los arqueros de ambos equipos se destacaron. Pero en el duelo mano a mano quien se impuso fue Asprilla. Santiago Beltrán contuvo tres para el local y mantuvo con esperanzas a River, pero Asprilla fue efectivo cuando más lo necesitaron: se quedó con el remate del juvenil Facundo González, en la octava ejecución, y se hizo cargo del intento final –en el undécimo remate desde los doce pasos– cuando los 21 jugadores de campo restantes ya habían pateado.
Leyó la situación con calma, se enfrentó ante el buen arquero del conjunto argentino, y pateó con firmeza al medio. Gol, desahogo y celebración. Independiente Santa Fe, desde los pies de Weimar, materializó una clasificación mítica para ubicarse entre los ocho mejores de la CONMEBOL Sudamericana (certamen que el conjunto colombiano ya alzó en 2015).
Los dirigidos por Repetto se medirán en la siguiente instancia ante Vasco da Gama, que dejó en el camino a Olimpia de Paraguay.