Amr Mokhtar, un egipcio suelto en la Final de la CONMEBOL Sudamericana 2026

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  • Es uno de los entrenadores asistentes de Rodolfo ‘El Vasco’ Arruabarrena, a quien conoció cuando el técnico argentino arribó para dirigir al Pyramids FC de Egipto en 2020
     
  • Fue defensor central y se retiró a los 23 años sin cumplir el sueño de jugar en el Arsenal inglés, pero es hoy valorado por los análisis tácticos detallados y la energía fresca
     

Amr Mokhtar, defensor central, jugó tres partidos en la selección Sub 20 de Egipto. Pero después, como a tantos que se inician en el profesionalismo, le costó mantenerse, al cabo lo más difícil en la vida de un futbolista. Amr se había iniciado en el ENPPI de su país. Luego emigró: coincidió con su hermano Ahmed -dos años mayor, centrodelantero- en el Feirense, en la segunda división de Portugal, en 2014. Y empezó a sumar un puñado de partidos -y vuelos- en el Hercules de Finlandia, en el Lovćen de Montenegro, en el Ismaily de Egipto y en el Tucson, en la segunda de Estados Unidos. Tras una rotura de ligamentos en la rodilla, se retiró a los 23 años, en 2018. Le quedó el sueño sin cumplir de jugar en el Arsenal inglés (Ahmed, su hermano, es fánatico del Manchester United).

Ocho años más tarde, Amr Mokhtar -31 años, nacido en El Cairo, capital de Egipto- es uno de los entrenadores asistentes de Rodolfo ‘El Vasco’ Arruabarrena en Boca, que el sábado 21 de noviembre jugará la Final de la CONMEBOL Sudamericana 2026 ante Atlético Mineiro en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, ciudad carnavalesca del Caribe colombiano. Habrá, allí, un egipcio suelto en la Final de ‘La Gran Conquista’.

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Mokhtar se unió al cuerpo técnico de Arruabarrena en noviembre de 2020 -cuando el DT arribó al Pyramids FC de Egipto- y, desde entonces, lo acompaña en sus aventuras: antes de que llegasen a Boca, compartieron trabajo en la selección de Emiratos Árabes Unidos y en Al-Taawoun de Arabia Saudita, en el que estuvieron hasta febrero de 2025, último paso antes de Boca. Arruabarrena vio algo especial en el egipcio; percibió que había algo detrás de una historia de las más comunes en el fútbol: una trayectoria como jugador sin hazañas pero que había acumulado kilómetros y experiencias por el mundo para cumplir el sueño de ser alguien en el fútbol.

Mokhtar ya se encontraba en la estructura del Pyramids FC -uno de los clubes más poderosos de Egipto que intenta romper el duopolio de los gigantes Al-Ahly y Zamalek- cuando Arruabarrena llegó en 2020. Desempeñaba funciones operativas. Y, como domina a la perfección el español -habla, además, inglés y portugués-, ofició, de entrada, como traductor e intérprete analítico de Arruabarrena. Pero pronto, por la simbiosis futbolística, su función mutó: Mokhtar simplificaba conceptos complejos y se los bajaba a los futbolistas.

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Entre la obsesión táctica y el ojo clínico para la detección de fortalezas y de debilidades de los rivales, Mokhtar se convirtió, poco a poco, en el principal consultor del ‘Vasco’ en relación a la idiosincrasia del jugador egipcio y las variables contextuales de la región. Química de trabajo. Mokhtar, quien había colaborado antes con el entrenador croata Ante Čačić y con el local Ehab Galal, se sumó al cuerpo técnico de Arruabarrena. Fue así que, cuando el ‘Vasco’ firmó a principios de 2022 con la selección de Emiratos Árabes Unidos, lo instó a que lo acompañara. La ratificación de la confianza se asentó a mediados de 2024, cuando llegaron al Al-Taawoun de Arabia Saudita. Mokhtar ya era parte de la mesa chica de Arruabarrena. Y es hoy un miembro activo del cuerpo técnico que integran Diego Markic y Juan Gobet como ayudantes de campo; Gustavo Roberti y Cristian Aquino como preparadores físicos; y Cristian Muñoz como entrenador de arqueros.

Diploma ‘A’ de entrenador expedido por la Confederación Asiática de Fútbol, cursos de scouting y de coaching, especialista en rendimiento a través del videoanálisis, nexo de la Primera con los analistas de Boca Predio, valorado puerta adentro por el estudio detallado del juego, Mokhtar es el tercer vértice de ayuda, tras Markic y Gobet -quienes están en el banco durante los partidos- en el segundo ciclo del ‘Vasco’ como DT de Boca. El egipcio supo ganarse el respeto del plantel finalista de la CONMEBOL Sudamericana 2026 desde la calidez humana, la energía fresca y el conocimiento (le destacan los aportes conceptuales apoyados en las nuevas tecnologías).

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El 8 de julio pasado, en su presentación en el predio de Boca en Ezeiza, el egipcio -una figura joven y multicultural, un eslabón indispensable en la planificación de Arruabarrena- les expresó a los jugadores: “Mucho gusto a todos. Soy Amr Mokhtar… ‘el Egipcio’. Soy de El Cairo. Me encanta la cultura de Argentina. Estoy muy feliz de estar con vosotros y ojalá que hagamos algo bueno este año”. Casi cuatro meses más tarde, Boca está a un partido de volver a ser campeón en el plano internacional después de 18 años (Recopa Sudamericana 2008). Y quizá lo logre con Amr, que, en árabe, significa “prosperidad”.