- Palmeiras abrió el marcador con su primer remate, cuando tenía el 27% de la posesión, y generó las tres ocasiones más claras del partido.
- Se convirtió en el primer visitante que le gana a Fluminense en una fase eliminatoria de la CONMEBOL Libertadores.
Cuando José Manuel López definió por el segundo palo a los 45' del primer tiempo, Palmeiras todavía no había rematado. Fue su primer disparo de la noche en el Maracanã, llegó después de que Fluminense probara cinco veces y con el equipo paulista dueño de apenas el 27% de la pelota. Esa jugada resume el 2-1 de la Ida de las Semifinales de la CONMEBOL Libertadores. El plan estaba claro desde antes del pitazo inicial.
"El propósito era ese: defender bien y contragolpear con calidad", explicó Vitor Castanheira, uno de los auxiliares de Abel Ferreira, que habló en la conferencia de prensa porque el entrenador portugués cumplía una fecha de suspensión por la expulsión en Quito. "Necesitábamos cerrar los espacios, porque ellos juegan bien por adentro, y cerrar las líneas", agregó. El equipo lo ejecutó al pie de la letra: se replegó cerca de su área, dejó que el local acumulara posesión y esperó el momento de salir.
Los números de Opta muestran hasta qué punto le resultó. Fluminense remató más, 11 veces contra siete, pero las tres ocasiones más claras del partido según el modelo de goles esperados fueron de Palmeiras: el gol de López, con 0,55, y los remates de Felipe Anderson, con 0,20, y Ramón Sosa, con 0,14. Desde el 1-0 hasta el final, cada equipo disparó seis veces. Y un dato retrata el reparto del terreno: cuando Paulo Henrique Ganso dejó la cancha, a los 33' del segundo tiempo, sumaba 38 pases en el tercio final, casi los mismos que todo Palmeiras, que llevaba 41.
El segundo gol llegó cuando Fluminense más empujaba. A los 40' del segundo tiempo, tras una sucesión de rebotes en el área, Felipe Anderson cabeceó hacia atrás y Marlon Freitas definió a la altura del punto penal. "En las tres o cuatro veces que logramos salir, fuimos pragmáticos y podríamos haber hecho un gol más", resumió Castanheira, que también reconoció que al equipo le faltó "un poco de criterio con la pelota, una mejor salida".
El planteo contrastó con una de las principales características de Palmeiras en esta edición. Según Opta, el 'Verdão' llegó a las Semifinales con la presión más agresiva entre los semifinalistas de las dos Copas, con 69 recuperaciones en campo rival. En el Maracanã eligió una estrategia diferente: presionó menos arriba, se agrupó cerca de su área y buscó aprovechar los espacios que dejaba Fluminense. Lo que no cambió fue su forma de llegar al gol, que rara vez pasa por la posesión larga: hasta la ida, sus 21 ataques construidos no le habían dejado goles y seis de sus 15 tantos habían nacido con la pelota detenida. Esta vez golpeó de contragolpe, y fue la segunda ocasión en la edición en que convirtió con su primer remate del partido, como ante Junior en mayo, con un tanto de Jhon Arias. López, además, se convirtió en el primer jugador de la Copa con cuatro goles y cuatro asistencias.
El resultado tiene también un peso histórico. Palmeiras se convirtió en el primer visitante que le gana a Fluminense en una fase eliminatoria de la CONMEBOL Libertadores: hasta esta Semifinal, el 'Flu' sumaba 15 victorias y cinco empates en 20 partidos como local en esas instancias. Y lo logró en un estadio que le trae buenos recuerdos. Allí, el 30 de enero de 2021, le ganó 1-0 a Santos la Final de la CONMEBOL Libertadores 2020 con un cabezazo de Breno Lopes en el tiempo añadido y levantó su segunda Gloria Eterna. Fue la primera de las dos Copas que ganó con Abel Ferreira, que había asumido apenas unos meses antes.
La victoria confirma también una constante del equipo lejos de casa. Palmeiras venía de perder 3-2 en Quito ante Liga, aunque esa noche se clasificó en los penales con dos atajadas de Carlos Miguel, y según Opta no encadena dos derrotas seguidas como visitante en la CONMEBOL Libertadores desde 2022-2023: en los 21 partidos posteriores suma 14 victorias, cuatro empates y tres derrotas. Ante rivales brasileños, además, ya había sumado puntos en seis de sus últimos nueve partidos fuera de casa en el torneo.
La serie, de todos modos, sigue abierta. El cabezazo de Wesley Natã en el tiempo añadido dejó a Fluminense a un gol de forzar los penales, y la vuelta se jugará el miércoles 21 de octubre en el NuBank Parque, ya con Abel Ferreira en el banco. "Estamos en la mitad de la eliminatoria, son 90 minutos más", advirtió Castanheira. El plan del Maracanã ya quedó a la vista. El de São Paulo, con Palmeiras como local, tendrá otra forma.