- El delantero uruguayo Franco Fagúndez es una de las respuestas ante el destacado presente de Independiente Santa Fe en el plano local e internacional.
- Pablo Repetto, que ya lo había dirigido en Nacional, lo contactó para vestir la camiseta del 'León' y en apenas seis meses se volvió vital en la zaga ofensiva del conjunto colombiano.
En la histórica llave por los Octavos de Final de la CONMEBOL Sudamericana, ante River Plate en Argentina, Santa Fe encontró en algunos de sus nombres propios figuras sobre las que apoyarse para gestar una clasificación con tintes épicos. Al formidable trabajo de Weimar Asprilla bajo los tres palos se sumó el carácter y la jerarquía de Fagúndez, que ingresó desde el banco de suplentes, encabezó la revolución del 'cardenal' y con dos tantos –el de la igualdad en el tiempo reglamentario y su precisa ejecución en la definición por penales– firmó una noche inolvidable ante un campeón continental.
El semestre comenzó para el equipo cafetero con un doble desafío: la CONMEBOL Libertadores y la liga local. En el certamen más prestigioso a nivel clubes, el 'León' no pudo superar la primera instancia en un Grupo E complejo que lo enfrentó ante Corinthians, Platense (ambos clasificados a Cuartos de Final de la Gloria Eterna) y Peñarol.
El tercer puesto le permitió al conjunto de Bogotá disputar los Playoffs de la CONMEBOL Sudamericana, y a partir de allí la presencia de Franco Fagúndez se volvió determinante. La relación del delantero nacido en Montevideo con Pablo Repetto, el entrenador del 'Expreso Rojo', se afianzó cuando ambos compartieron plantel en Nacional, uno de los equipos más importantes de Uruguay.
Fagúndez fue el primer refuerzo pedido por Repetto y el delantero, que venía de dos temporadas irregulares en Santos Laguna (apenas tres conquistas en 34 presencias), aceptó el ofrecimiento sin saber que su desembarco en el 'León' sería tan fructífero.
El difícil 2025 de Fagúndez
La última temporada del uruguayo en el Santos Laguna estuvo marcada por problemas personales. “Tuve depresión. Estaba pasando un mal momento futbolístico, había fallecido un amigo, tenía problemas familiares y todo eso, junto, me hizo mal”, reconoció el delantero. “Por un momento me hice el fuerte, me decía a mí mismo ‘yo puedo con todo’. Y la verdad que no es así. Tenés que pedir ayuda. Uno nunca puede solo con los problemas, le agradezco a mi familia que nunca me soltó”.