Coquimbo Unido rescató un empate en la agonía ante Nacional

Coquimbo Unido festejó en el final ante Nacional
  • Coquimbo Unido consiguió un empate agónico en el cuarto minuto adicionado ante Nacional 
     
  • El capitán Sebastián Coates fue clave en el 'Bolso' ante un anfitrión que nunca se rindió y consiguió su premio sobre el final

Nacional ya saboreaba un triunfo indispensable para comenzar a cimentar su ilusión en su primer desafío en el Grupo B de la CONMEBOL Libertadores. Coquimbo Unido, que caía en casa desde los 22' del primer tiempo, se frustraba en cada avanzada sin final feliz.

Pero en el fútbol es suficiente un segundo, un instante, para cambiar el guión. Los 'Piratas' nunca se rindieron y, con el corazón y su ilusión en la mano, buscaron el empate hasta el último instante. En el último acto de la noche, en el cuarto minuto de adición del segundo tiempo, la insistencia tuvo su premio: Manuel Fernández aprovechó un error del fondo uruguayo y estableció el 1-1 definitivo. El estadio, que había transitado entre la ansiedad y la impotencia, explotó en un desahogo que sintetizó el espíritu de un equipo que se negó a aceptar la derrota.

Hasta el final, Nacional había edificado su triunfo parcial gracias a la presencia de Sebastián Coates, a quien la planilla final no le hará justicia: si bien dirá que el capitán del 'Bolso' marcó el gol 'Albo', la fría estadística no demostrará que también evitó de forma agónica la caída de su arco a diez minutos para el final, cuando el zaguero central de 35 años rechazó la pelota sobre la línea tras un cabezazo de Manuel Fernández, después de que el arquero Ignacio Suárez ya hubiera quedado en el camino y mientras el anfitrión calentaba su garganta para gritar su igualdad. Fue, en ese instante, una postal perfecta de liderazgo: gol en un área, salvada en la otra, y la sensación de que todo pasaba por su figura.

“Tenemos la responsabilidad de estar a la altura de la historia”, había dicho Coates en la previa durante una entrevista con CONMEBOL y vaya si cumplió con su promesa. El zaguero central de 35 años apareció en todo su esplendor cuando a los 22' del primer tiempo se elevó hasta acariciar el cielo y metió un frentazo inatajable para poner a su equipo en ventaja en el 'Coloso del Llano'. A partir de allí, Nacional intentó controlar el ritmo del partido, apoyado en su experiencia y en la capacidad para gestionar los momentos de presión del rival.

Fue una conquista construida sobre la jerarquía y experiencia de dos veteranos charrúas que regresaron a casa con el objetivo de hacer historia. La fórmula promete darle numerosos réditos al conjunto dirigido por Jorge Bava, no solo por la presencia dentro del área de los casi dos metros de Coates: la pegada de Nicolás Lodeiro hace el resto. Hasta su salida a los sesenta minutos, el talentoso e inoxidable mediocampista de 37 años influyó en el trámite del partido con cada una de sus intervenciones. 

Sin embargo, la salida de Lodeiro impactó en el trámite y Coquimbo Unido asumió el protagonismo con modificaciones desde el banco de suplentes que aumentaron sus opciones ofensivas. Especialmente valioso fue el ingreso de Lucas Pratto, de larga carrera en el certamen, que terminó participando en la última jugada del encuentro. Con el correr de los minutos, el 'Tricolor' terminó refugiándose en la solidez defensiva de Coates y en el despliegue incombustible de Lucas Rodríguez, otra de las figuras de la noche. 

El desenlace le dejó una enseñanza a los protagonistas y una advertencia al resto del certamen: en la CONMEBOL Libertadores los partidos no terminan hasta que terminan. La salvada de Coates sobre la línea prometía ahogar definitivamente la ilusión 'Pirata' pero Coquimbo tuvo revancha: nuevamente apareció Manuel Fernández, otro experimentado de 37 años, para capturar un rebote del joven arquero Ignacio Suárez -quien reemplazó al lesionado Luis Mejía, desgarrado durante los últimos amistosos con la Selección de Panamá- y rescatar un punto con sabor a victoria, mientras Nacional se quedó con la sensación de haber tenido el partido en sus manos y verlo escaparse en el último suspiro.