- El 'Cruzmaltino' mantuvo su valla invicta en ocho de sus 13 partidos en la CONMEBOL Sudamericana 2026 y quedó a un solo encuentro de igualar el récord de Estudiantes en 2023.
- Léo Jardim y la defensa de Pedro Emanuel sostuvieron el 1-0 ante Boca Juniors en La Bombonera, incluso después de quedarse con diez jugadores, y buscarán alcanzar la marca histórica en la revancha de las Semifinales.
El dato que mejor explica el camino de Vasco da Gama en la CONMEBOL Sudamericana 2026 no está en su ataque, que también tiene argumentos, sino en el arco. El 'Cruzmaltino' terminó ocho de sus 13 partidos en la edición sin recibir goles, y el récord de una misma Copa quedó a un solo paso: nueve vallas invictas, la marca que fijó Estudiantes en 2023.
La victoria por 1-0 ante Boca Juniors en La Bombonera, en la ida de las Semifinales, acercó al equipo de Pedro Emanuel a un registro histórico. Vasco se convirtió en el primer equipo de su historia en derrotar al 'Xeneize' y sostuvo la ventaja incluso después de quedarse con diez jugadores por la expulsión de Andrés Gómez a los 64 minutos. Si vuelve a dejar el arco en cero en São Januário, el 20 de octubre, igualará el récord y se clasificará a la Final de Barranquilla.
La serie de Cuartos de Final había sido una síntesis de sus virtudes. En Bogotá, Vasco empató 0-0 con Independiente Santa Fe y Léo Jardim fue el nombre de la noche: le ahogó un remate de media distancia a Alexis Zapata y, en la agonía, sacó dos cabezazos seguidos, de Franco Fagúndez y de Hugo Rodallega. “Estoy contento de poder ayudar desde mi lugar, pero lo importante es el buen rendimiento que mostró el equipo, hicimos un partido inteligente”, dijo el arquero esa noche.
Una semana después, en Río de Janeiro, volvió a aparecer a los 18 minutos del primer tiempo con una tapada a quemarropa ante Rodallega, antes de que Bruno Duarte abriera el marcador, y el equipo cerró el 2-0 sin sobresaltos: 180 minutos sin goles en contra para meterse entre los cuatro mejores. La historia se repitió en Buenos Aires, donde el cabezazo de Adson a los 25 minutos puso por delante a Vasco y la defensa resistió hasta el final.
Los números de Opta describen a un equipo que defiende cerca de su área y sin sonrojarse. Antes de las Semifinales, Vasco acumulaba 358 despejes en la Copa, ganaba el 55% de los duelos aéreos en defensa y concentraba el 59,1% de sus acciones defensivas en el tercio más cercano a su arco. Cuando se ponía en ventaja, además, soltaba la pelota: su posesión bajaba al 45% en los 335 minutos que llevaba arriba en el marcador.
En La Bombonera, el comportamiento se llevó al extremo. El 75,2% de las acciones defensivas de Vasco se produjo en bloque bajo, mientras Boca acumuló el 60,5% de la posesión, 18 remates y 1,47 goles esperados (xG). El dominio territorial del conjunto argentino fue todavía mayor en el tramo final: tuvo el 83% de la posesión entre los minutos 75 y 90, y el 85% en el tiempo añadido. Sin embargo, apenas consiguió dos remates al arco durante todo el encuentro.
La salida también es parte de esa identidad. Hasta los Cuartos de Final, los saques de arco de Vasco promediaban 50,3 metros de distancia y el equipo sumaba 62 recuperaciones altas, una cifra que ascendió a 67 con las cinco registradas ante Boca. No se distingue por la presión adelantada: espera, despeja y avanza en bloque. Antes de la ida de las Semifinales, ningún equipo había realizado más contraataques que Vasco en la temporada en competiciones CONMEBOL, con 29.
Jardim disputó 11 de los 13 partidos del equipo, con 990 minutos y 24 atajadas, dos de ellas en Buenos Aires. Formado en Grêmio, donde integró el plantel campeón de la CONMEBOL Libertadores 2017 sin sumar minutos, pasó por Rio Ave, Lille y Boavista antes de llegar a São Januário a principios de 2023, y hoy supera las 200 presencias con la camiseta 'cruzmaltina'.
En la fase eliminatoria dejó el arco en cero en la revancha de los Playoffs ante Independiente Medellín, fue figura en el 0-0 de la ida de Octavos ante Olimpia y terminó de consagrarse en la serie con Santa Fe. La actuación contra Boca agregó otro capítulo a una campaña en la que Vasco mantuvo el arco en cero en cinco de sus siete encuentros de eliminación directa.
Adelante suyo, la línea cambió de nombres sin perder la forma. Pedro Emanuel alternó a Robert Renan, Lucas Freitas y Carlos Cuesta en el centro, y en ese reparto el que más sobresale es Alan Saldivia: antes de las Semifinales, el uruguayo lideraba al equipo en entradas, con 19, era el segundo en duelos ganados, con 35, y en la vuelta ante Santa Fe se disfrazó de asistidor para habilitar a Bruno Duarte en el 1-0. En La Bombonera volvió a completar los 90 minutos como titular.
Por la derecha, José Luis Rodríguez suma un gol y tres asistencias y en el mediocampo Ramon Rique completó en Bogotá su mejor partido en recuperaciones en torneos CONMEBOL, con ocho pelotas ganadas. Frente a Boca, Robert Renan, Cuiabano y Paulo Henrique también fueron protagonistas de una defensa que tuvo que multiplicar sus esfuerzos durante la última media hora.
Lejos de Río, el equipo también se sostuvo. Como visitante perdió uno solo de sus siete partidos en la Copa, el 1-3 ante Olimpia en la Fase de Grupos, con tres triunfos y tres empates, y marcó diez goles fuera de casa, tres de ellos de Claudio Spinelli. La victoria en Buenos Aires tuvo un valor adicional: Boca había ganado sus últimos seis partidos como local en rondas eliminatorias de torneos CONMEBOL y apenas había perdido uno de los 21 anteriores a esta serie.
La historia entre ambos también cambió. Boca y Vasco se habían cruzado cuatro veces en torneos CONMEBOL, todas en 2001, con dos victorias argentinas y dos empates: el 'Xeneize' había ganado los dos partidos de los Cuartos de Final de la CONMEBOL Libertadores y habían igualado sus encuentros de la CONMEBOL Mercosur. Veinticinco años después, Vasco consiguió su primera victoria ante Boca y la primera en 'La Bombonera', donde había empatado 2-2 por la Mercosur y perdido 0-3 por la Libertadores.
El club que no disputa una Final continental desde la Mercosur de 2000 regresará a São Januário con una ventaja mínima y una oportunidad histórica. Después de conquistar 'La Bombonera', Vasco está a 90 minutos de Barranquilla y a un arco en cero de igualar el récord de una competición que encontró en su defensa el principal argumento para soñar con 'La Gran Conquista'.