- Los laterales de Bolívar, nacidos en Santa Cruz de la Sierra, fueron titulares en el 1-1 ante São Paulo: José por la izquierda, Jesús por la derecha.
- En octubre de 2020 debutaron juntos ante Brasil, por Eliminatorias y en São Paulo; la vuelta de los Octavos de Final los devuelve a esa ciudad.
En el 1-1 del Hernando Siles hubo un detalle que ninguna planilla puede explicar del todo: la defensa de Bolívar tuvo dos laterales con casi la misma cara. A la izquierda, José Sagredo; a la derecha, Jesús Sagredo. Gemelos, nacidos el 10 de marzo de 1994 en Santa Cruz de la Sierra, idénticos hasta en la estatura -1,81 metro cada uno- y repartidos en las dos bandas como si la naturaleza hubiera diseñado una línea de cuatro con simetría de fábrica.
La historia viene de lejos y siempre de a dos. Se formaron en las inferiores de Blooming bajo la mirada de 'Chino' Mendieta y Fernando 'Castor' Suárez, y en 2015 el club los cedió juntos a Destroyers, donde demostraron que estaban listos para el fútbol grande. Después llegaron los regresos escalonados a Blooming -José en 2016, Jesús en 2017- y una diferenciación que solo se nota con la pelota en juego: el zurdo de la familia se adueñó del carril izquierdo, el otro se hizo fuerte por la derecha. Su padre, Manuel, los distingue por otra vía: "José siempre está de buen humor y Jesús es más serio".
Desde entonces, sus carreras se persiguen con un paso de diferencia. José llegó a The Strongest en 2019; Jesús lo alcanzó en 2021, y la prensa boliviana los bautizó 'los Tigres gemelos'. El fútbol volvió a juntarlos en Bolívar, otra vez del mismo lado de la cancha, ahora con la camiseta celeste de la 'Academia' y en el proyecto de Alejandro Restrepo que ya eliminó a Grêmio y sueña con la Gran Conquista.
Pero si hay una noche fundacional en esta historia doble, ocurrió en octubre de 2020 y a más de dos mil kilómetros de La Paz: en São Paulo, por la primera fecha de las Eliminatorias rumbo a Qatar, Jesús debutó en 'La Verde' ante Brasil, con José parado en el lateral opuesto y con más experiencia en el combinado nacional. Los gemelos cubrieron las dos bandas de la selección boliviana frente al pentacampeón del mundo, en una noche dura -5-0 para el local- que quedó como cicatriz y como revancha.
Casi seis años después, la revancha encontró su escenario. Ante São Paulo, los dos volvieron a arrancar juntos contra un gigante brasileño y los números contaron dos partidos sólidos: José jugó los 90 minutos con 65 pases y 4 centros; Jesús aportó 40 pases y 6 centros en sus 54 minutos, hasta que Restrepo movió el banco en busca de la remontada. La solidez de la 'Academia' en casa ante los equipos de Brasil -cuatro partidos sin perder, con dos triunfos y dos empates, su mejor secuencia en una década- también lleva sus apellidos, que son el mismo.
Lo que viene tiene un simbolismo que no necesita forzarse: la vuelta de los Octavos de Final se jugará el martes 18 de agosto, a las 21:30, en el Morumbí. Es decir, en São Paulo, la ciudad donde los gemelos vivieron juntos su bautismo más exigente. Aquella vez fueron dos jóvenes de Santa Cruz asomándose a una goleada histórica en contra; esta vez llegan como titulares de un equipo que ya sabe eliminar brasileños en su propia casa, como lo hizo con Grêmio en Porto Alegre, y que está a 90 minutos de los Cuartos de Final.
En un plantel repleto de apuntes mayores -el arco de Carlos Lampe, los goles de Cauteruccio, la gambeta del 'Patito' Rodríguez-, la de los Sagredo es la historia más simple y la más improbable a la vez: dos hermanos que nacieron el mismo día, aprendieron a jugar por bandas opuestas y llegaron juntos a la noche más importante. La revancha de São Paulo, esta vez, se juega de a dos.