- Boca y Vasco llegan con números casi calcados en secuencias largas, ataques directos y goles esperados; la diferencia está en dónde recuperan la pelota.
- Atlético Mineiro y Montevideo City Torque son el reverso exacto uno del otro: cuatro goles en ataques construidos y ninguno en directos para el 'Galo', cuatro en directos y ninguno en construidos para el 'Ciudadano'.
Cuatro equipos, dos series y una pregunta antes de cada ida: ¿con qué llega cada uno? Las respuestas están en la forma de jugar, y los datos de Opta acumulados desde el inicio de la Fase de Grupos permiten ordenarlas. No es un pronóstico: es una clave por serie, tomada de cómo atacó y cómo defendió cada semifinalista de la CONMEBOL Sudamericana para llegar hasta acá.
Boca Juniors–Vasco da Gama: la diferencia está en la presión
Pocas series ofrecen dos perfiles tan parecidos. Boca acumula 116 secuencias de diez o más pases en sus 12 partidos del año entre CONMEBOL Libertadores y CONMEBOL Sudamericana; Vasco, 112 en sus 12 de la Copa. Los ataques construidos son 23 contra 21, los directos 28 contra 27, los goles esperados 19,9 contra 19,7 y los remates 191 contra 176. La única diferencia de forma está en los carriles: el 'Xeneize' reparte su ataque casi en partes iguales y el 'Cruzmaltino' carga el 41,1% de sus acciones ofensivas por la izquierda.
Donde se separan es en el momento de recuperar. Boca ganó 91 pelotas en los primeros 40 metros del campo rival, 14 de ellas terminadas en remate, contra 62 y nueve de Vasco, que defiende más atrás, con el 59,1% de sus acciones defensivas en el tercio bajo y 358 despejes contra 230, y sale rápido: suma 29 contraataques, más que cualquier otro equipo de la temporada, y su arquero saca a 50,3 metros de promedio, la distancia más larga entre los ocho semifinalistas de las dos Copas, contra 34,8 de Boca.
Cuando se pone en ventaja, Vasco resigna la pelota, con un 45,0% de posesión, mientras Boca la conserva, con 52,7%; el equipo de Río tiene siete vallas invictas en 12 partidos, contra cuatro del 'Xeneize', que a su vez convirtió ocho de sus últimos 11 goles como local en el segundo tiempo. La clave de la Bombonera será quién gana la pelota más cerca del arco del otro.
Atlético Mineiro–Montevideo City Torque: dos maneras opuestas de llegar al gol
Si la de Buenos Aires es la serie de los espejos, la de Belo Horizonte es la de los contrarios. Atlético Mineiro convirtió cuatro goles en ataques construidos, al menos el doble que cualquier otro equipo de la edición, y ninguno en ataques directos; Torque, exactamente al revés: ninguno con secuencias largas y cuatro con ataques directos. El 'Galo' hilvanó 109 secuencias de diez o más pases contra 42, saca corto desde el arco, a 28,4 metros, y usa pases largos en el 11,7% de sus envíos. El equipo de Marcelo Méndez saca a 45,8 metros, va largo en el 23,3% de sus pases, el porcentaje más alto entre los ocho semifinalistas, y avanza con la pelota a 2,0 metros por segundo, contra 1,2 de su rival.
Los goles cuentan la misma historia por otro camino. Atlético marcó 15 con 11,2 esperados, 12 de jugada y tres de córner, y remató 18 veces de cabeza contra diez de Torque. El 'Ciudadano' convirtió 18 con apenas 9,5 esperados, la mayor diferencia de la edición entre goles y goles esperados, y siete nacieron con la pelota detenida: dos de tiro libre directo, dos de faltas, uno de penal, uno de lateral y uno de córner. Jugó 516 minutos en ventaja contra 313 y, cuando gana, cede la pelota: 43,1% de posesión.
Atrás también son distintos: Torque despeja más, 411 contra 250, y tiene seis vallas invictas contra tres, pero el 'Galo' es mejor en el aire, con el 57,4% de los duelos aéreos ganados en defensa contra el 50,0%, y sus arqueros suman 44 atajadas contra las 36 de Franco Torgnascioli, el que más centros capturó en la Copa, con 12. Uno quiere un partido largo y con la pelota; el otro, uno corto, de ida y vuelta, con centros y pelotas paradas.
Ninguna de estas claves decide una serie. Las decide el gol, y las dos idas tienen a quien sabe buscarlo: Salomón Rodríguez, máximo goleador de la Copa con siete, y Tomás Cuello, con tres goles en sus últimos tres partidos. Pero el camino hasta el área, en la Bombonera y en la Arena MRV, ya tiene un mapa.