- A los 34 años, marcó ante Montevideo City Torque en la ida de las Semifinales de la CONMEBOL Sudamericana 2026 y llegó a cinco goles en la presente edición.
- El mediocampista brasileño superó las dificultades que encontró durante su formación en las divisiones inferiores del ‘Galo’ y fue protagonista de la conquista de la CONMEBOL Libertadores 2013.
Bernard recuperó la pelota en la mitad de la cancha, combinó con Reinier y avanzó desde la izquierda hacia el centro. Cuando encontró el espacio, sacó un remate preciso al rincón derecho del arco. Corrían 42 minutos del primer tiempo ante Montevideo City Torque y el número 11 de Atlético Mineiro acababa de convertir el segundo gol del ‘Galo’ en el triunfo por 3-0 en la ida de las Semifinales de la CONMEBOL Sudamericana 2026. La Arena MRV celebraba otra aparición de un futbolista que lleva casi dos décadas escribiendo su historia con el club.
Para entender en su totalidad el vínculo y el significado del gol hay que retroceder hasta 2006, cuando un Bernard adolescente llegó a las divisiones inferiores de Atlético Mineiro con un sueño gigante. Su baja estatura y su contextura física le plantearon dificultades durante sus primeros años de formación. Hubo momentos en los que su continuidad estuvo en duda, pero también personas dentro del club que reconocieron su talento y le ofrecieron nuevas oportunidades. Veinte años después, aquel chico que debió superar tantos obstáculos sigue siendo protagonista de las grandes noches continentales del ‘Galo’.
Las oportunidades que cambiaron su historia
Bernard ingresó a las divisiones inferiores de Atlético Mineiro en 2006. Su talento con la pelota contrastaba con una contextura física que planteaba incógnitas sobre sus posibilidades de llegar al profesionalismo. Cuando tenía 15 años medía alrededor de 1,55 metros y pesaba apenas 37 kilos. Su padre, Délio Duarte, buscó ayuda médica para favorecer su desarrollo físico, mientras su hijo continuaba trabajando para ganarse un lugar.
El camino estuvo repleto de sacrificios: Bernard debía levantarse alrededor de las cinco de la mañana y tomar tres colectivos para llegar a la Cidade do Galo, el centro de entrenamiento del club. Durante su formación atravesó dos momentos en los que quedó relegado de las categorías juveniles por su tamaño, aunque en ambas ocasiones recibió la oportunidad de regresar.
En junio de 2013, cuando ya integraba la selección brasileña que disputaba la Copa Confederaciones, recordó aquellas dificultades: "Me dejaron afuera dos veces por ser bajito y en ambas ocasiones reconsideraron la situación y me pidieron que volviera. Pasé muchas dificultades, pero ninguna me hizo abandonar mi sueño de ser futbolista".
Entre las personas que confiaron en él estuvo Mauro Sérgio, coordinador de las divisiones inferiores de Atlético Mineiro, quien intervino personalmente para facilitar su continuidad. Estaba convencido de que las condiciones técnicas de Bernard justificaban seguir apostando por su desarrollo. Esa confianza terminó siendo fundamental para el futuro de ambos.
En 2010, el juvenil fue cedido a Democrata de Sete Lagoas para disputar una categoría inferior del Campeonato Mineiro. Aunque inicialmente interpretó la decisión como un retroceso, la experiencia terminó siendo decisiva: convirtió 14 goles en 16 partidos, se enfrentó a futbolistas adultos y aprendió a competir en un fútbol físicamente más exigente. Cuando regresó a Atlético Mineiro, Bernard estaba listo para dar el salto al primer equipo.
De las dificultades a 'La Gloria Eterna'
En marzo de 2011 debutó profesionalmente con Atlético Mineiro. Un año después ya era una de las revelaciones del fútbol brasileño y había conseguido su primera convocatoria a la selección. En 2013, aquel futbolista que había estado dos veces al borde de ver truncado su sueño se convirtió en una pieza importante del equipo dirigido por Cuca que conquistó la primera CONMEBOL Libertadores de su historia.
Bernard tuvo una participación determinante en aquella conquista. Marcó ante Newell's Old Boys en la vuelta de las Semifinales, cuando Atlético Mineiro necesitaba remontar el 2-0 sufrido en Rosario. Después, en la Final contra Olimpia, envió el centro que Leonardo Silva convirtió de cabeza para igualar la serie y llevar la definición al alargue. El ‘Galo’ terminó consagrándose en los penales.
Su rendimiento despertó el interés del fútbol europeo. En agosto de 2013 fue transferido a Shakhtar Donetsk, donde comenzó una trayectoria internacional que también incluyó Everton y Panathinaikos. Antes de marcharse dejó una promesa: "La historia no termina aquí", aseguró durante su despedida. Aquello fue un vaticinio de lo que sucedería casi una década después.
Bernard volvió en 2024. Ese mismo año alcanzó la Final de la CONMEBOL Libertadores frente a Botafogo y en 2025 disputó la definición de la CONMEBOL Sudamericana ante Lanús. Ninguna terminó con el resultado que esperaba, pero su relación con las grandes noches continentales todavía tenía nuevos capítulos por delante.
El goleador que sigue buscando otra conquista
A los 34 años, Bernard se reconstruyó para seguir siendo determinante: ya no depende exclusivamente de la velocidad y de los desbordes que lo convirtieron en una de las apariciones más atractivas del fútbol brasileño pero participa más en la construcción del juego, se mueve entre líneas y conserva una virtud especialmente valiosa en las eliminatorias: su capacidad para aparecer cuando el equipo más lo necesita.
Los números de Opta respaldan su influencia. Bernard acumula nueve pases para remate en la CONMEBOL Sudamericana 2026, la mayor cantidad entre los futbolistas de Atlético Mineiro, junto con Tomás Cuello. Cuatro de esas nueve entregas llegaron en el triunfo ante Montevideo City Torque, una muestra de su protagonismo en una de las noches más importantes del equipo en la competición.
En la Fase de Grupos convirtió ante Juventud, Cienciano y Academia Puerto Cabello. En los Cuartos de Final agregó otro gol, a los 19 segundos del partido de vuelta ante Santos, para iniciar la remontada que terminó llevando al ‘Galo’ a las Semifinales. Según Opta, fue el gol más tempranero de la presente edición.
Ante Montevideo City Torque volvió a marcar y, con cinco tantos, reforzó su condición de máximo goleador del club en la competición. Su participación ofensiva fue mucho más allá de la definición: intervino en la recuperación de la pelota, construyó la jugada junto a Reinier y aportó cuatro pases para remate, casi la mitad de todos los que llevaba acumulados en la CONMEBOL Sudamericana.
Veinte años pasaron desde su llegada a las divisiones inferiores de Atlético Mineiro. En ese tiempo hubo dificultades, oportunidades, una CONMEBOL Libertadores conquistada, una carrera europea y un regreso a casa. El futbolista que alguna vez debió superar las dudas sobre su desarrollo físico sigue encontrando nuevas maneras de ser decisivo. Y ahora, con goles, creatividad y experiencia, busca escribir otro capítulo de su historia continental con el ‘Galo’.