Álvaro Montero, una garantía que crece bajo el arco de Boca Juniors

Alvaro Montero - arquero de Boca Juniors
  • El arquero colombiano se incorporó a Boca a mediados de 2026 y rápidamente comenzó a responder en partidos decisivos.
     
  • Fue determinante ante O’Higgins y São Paulo por la CONMEBOL Sudamericana, además de ratificar su capacidad en las definiciones por penales.

Óscar Córdoba, una leyenda del arco de Boca Juniors, había recomendado a Álvaro Montero para el 'Xeneize' en 2020. Pero en aquel entonces el traspaso no se concretó. Las vueltas de la vida y del fútbol lo llevaron a aterrizar en 'La Bombonera' seis años después: ante la lesión de Agustín Marchesín, la dirigencia presidida por Juan Román Riquelme fue en su búsqueda tras ser una de las figuras de Vélez Sarsfield. 

Tras su actuación por el partido de Ida de los Cuartos de Final de la CONMEBOL Sudamericana ante São Paulo, Córdoba elogió la consolidación de su compatriota bajo lo tres palos: "Para mí, es el arquero que va a marcar un espacio bastante importante en Boca. Mide casi dos metros, es una muralla. Destaco la confianza que le dio el 'Vasco' Arruabarrena a Montero cuando lo estaban criticando muchísimo. Yo decía que había que darle tiempo, llevaba apenas tres partidos"

Porque después de un arranque con altibajos, Álvaro Montero necesitó muy poco tiempo para comprender las exigencias del arco azul y oro. El colombiano se incorporó al club a mediados de 2026 y rápidamente debió asumir responsabilidades en partidos eliminatorios, donde sus intervenciones comenzaron a transformarlo en una pieza cada vez más importante para el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena.

Con sus 2,01 metros de altura, Montero llegó para ofrecer presencia en el juego aéreo, experiencia y seguridad bajo los tres palos. Antes de desembarcar en ‘La Bombonera’ había construido una extensa trayectoria en Colombia con Deportes Tolima y Millonarios, disputado competiciones continentales y formado parte de la Selección Colombia. Además, conocía el fútbol argentino por sus pasos por las divisiones formativas de San Lorenzo y, más recientemente, por Vélez Sarsfield.

Su etapa en Boca comenzó directamente en la CONMEBOL Sudamericana. El arquero debutó en el triunfo por 1-0 ante O’Higgins, por la Ida de los Playoffs, y respondió con una intervención decisiva frente a Martín Sarrafiore cuando el encuentro todavía estaba igualado. En la revancha, la eliminatoria llegó hasta los penales y Montero volvió a ser importante para asegurar la clasificación.

Esa capacidad para aparecer en situaciones de máxima presión también quedó expuesta en la Copa Argentina. Frente a Vélez, su antiguo equipo, el colombiano detuvo dos remates durante la definición desde los doce pasos y condujo a Boca hacia los Cuartos de Final. Más allá de tratarse de otra competición, aquella actuación fortaleció su confianza y confirmó una virtud que puede resultar determinante en cualquier serie continental.

Montero volvió a responder en el comienzo de los Cuartos de Final de la CONMEBOL Sudamericana. São Paulo tuvo las oportunidades más claras durante la primera etapa en ‘La Bombonera’, pero el arquero colombiano respondió ante cada exigencia hasta que Miguel Merentiel convirtió el único gol del encuentro.

Su intervención más importante llegó ante Luciano. El atacante brasileño encontró espacio para rematar desde el borde del área y buscó colocar la pelota junto al poste, pero Montero reaccionó con rapidez y desvió el disparo. Después volvió a intervenir ante Calleri y contribuyó para que el conjunto argentino finalizara el partido sin recibir goles.

La actuación del arquero permitió que el tanto de Merentiel tuviera un valor todavía mayor. Boca no solamente ganó el primer partido de la serie, sino que viajará a Brasil sin goles en contra y con la posibilidad de clasificarse mediante un empate.

Montero acumula tres vallas invictas en sus primeros cinco partidos de la presente CONMEBOL Sudamericana. Más allá de los números, su crecimiento también puede advertirse en la confianza para salir a cortar centros, ordenar a la defensa y responder en los momentos en los que el rival consigue superar al bloque defensivo.

Su presencia será fundamental en la vuelta ante un São Paulo empujado por su público que necesitará asumir la iniciativa y aumentar su volumen ofensivo para revertir el resultado sufrido en Buenos Aires. Boca, por su parte, deberá soportar momentos de presión y aprovechar los espacios que pueda dejar el conjunto brasileño.

En ese escenario, la figura de Montero adquirirá todavía más importancia. Sus condiciones para dominar el área y su capacidad de reacción pueden ser fundamentales ante un rival obligado a buscar el gol. Si São Paulo gana por un tanto de diferencia y la serie termina igualada, además, la clasificación se resolverá mediante tiros desde el punto penal, una instancia en la que el colombiano ya demostró sentirse cómodo.