Alan Saldivia, el baluarte polifuncional de la defensa 'cruzmaltina'

Alan Saldivia, figura en la defensa de Vasco da Gama
  • Alan Saldivia, que llegó a Vasco da Gama en enero, ya se convirtió en una de las referencias de la zaga defensiva del conjunto carioca.
     
  • Sólido en la ida y determinante en la revancha, el uruguayo brilló con sus mejores actuaciones en la serie que le permitió a su equipo clasificarse a las Semifinales de la CONMEBOL Sudamericana.

El nacido en Rivera, de 24 años, rápidamente se afianzó en la defensa del conjunto 'cruzmaltino' a base de buenos rendimientos y en escenarios exigentes. Su performance y su injerencia en los dos cruces ante Independiente Santa Fe, en Cuartos de Final, revalidaron su buen presente y el lugar que se ganó en el esquema del portugués Pedro Emanuel.

La formación en Uruguay y su llegada al fútbol chileno

Sus primeros pasos a nivel competitivo los dio en las divisiones inferiores de Defensor Sporting, en Uruguay. Después militó en las filas de Montevideo City Torque y en noviembre de 2021 decidió viajar a Chile para realizar una prueba en Colo Colo aún sin la certeza de ser tenido en cuenta.

El equipo de scouting del equipo chileno, comandado por Enrique Troncoso, puso sus ojos en él y lo incorporó al plantel trasandino. Su historia con la camiseta del 'Cacique' ya es conocida: disputó 95 encuentros y conquistó cuatro títulos en el plano local, entre ellos un bicampeonato de la Supercopa de Chile.

Los primeros y fructíferos pasos en Vasco Da Gama

Su llegada al conjunto brasilero fue un salto de calidad, un premio al esfuerzo y al trabajo de Saldivia en su exitosa campaña en Colo Colo. Su adaptación se vio interrumpida por una lesión en el gemelo, que lo marginó de los campos por casi un mes.

Su retorno fue a paso firme: sumó minutos en la revancha de los Playoffs ante Independiente Medellín, fue titular en la ida de Octavos de Final ante Olimpia, en Río de Janeiro, y disputó todos los minutos de la serie de Cuartos de Final contra Independiente Santa Fe, en la que se erigió como una de las figuras.

Fue vital y aportó seguridad en la igualdad por 0-0 en Bogotá; fue el primero de sus compañeros en el registro de pases exitosos y aportó calma cuando el elenco cafetero arrinconó a Vasco.

En el duelo de Vuelta no solo sacó a relucir –una vez más– sus aptitudes defensivas. Además exhibió recursos ofensivos y fue la llave para la apertura del marcador: ejerció presión alta, recuperó la pelota, y en una incursión por la banda derecha llegó hasta el final para asistir a su coterráneo Bruno Duarte en el primer gol que abrió el camino de la clasificación.