- Tiago, Neto y Fabián son oriundos de Santa Catarina y eligieron ser guardametas
- Tiago disputa la CONMEBOL Sudamericana, mientras que Neto juega la CONMEBOL Libertadores
El sueño de convertirse en futbolista profesional está presente en casi todas las familias brasileñas. Y una en específico logró hacer realidad este anhelo por triplicado: los Volpi. Oriundos del estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, Tiago, Fabián y Neto no solo persiguieron el mismo sueño, sino también la misma posición: todos son arqueros.
Tiago es el mayor y el más conocido de la familia. A sus 35 años, acumula pasos por São Paulo y Grêmio, y actualmente defiende al Red Bull Bragantino en la CONMEBOL Sudamericana. Él es primo de los hermanos Neto (33 años), quien juega la CONMEBOL Libertadores con el Tolima (COL), y Fabián (28 años), que se encuentra en el Barra, equipo de la tercera división del fútbol brasileño.
Siendo el más joven de la familia, Fabián se inspiró en los otros dos para desistir de su intento de ser defensor y ponerse los guantes. “Nuestro padre también era arquero y siempre nos contaba historias del puesto. Eso me incentivó a seguir esta posición, y Neto siempre me motivó mucho para ser guardameta. También veíamos a Tiago, así que terminamos siguiendo los caminos del otro”, le contó a la CONMEBOL.
Fabián asegura que los tres arqueros de la familia mantienen un contacto constante, intercambiando experiencias y consejos sobre la posición. En la cancha, solo Tiago logró librarse de la extraña sensación de enfrentar a un familiar. En 2021, Fabián (en ese entonces en Joinville) y Neto (en Concórdia) empataron 1-1 en un partido válido por el Campeonato Catarinense.
“Fue un partido extraño para mí, porque tenía el sentimiento de querer alentar a mi hermano, pero también la necesidad de alentar a mi equipo. Al final terminó en empate, así que nadie quedó triste ni disconforme. Fue lindo, una sensación muy buena. Un momento único para mí”, recuerda.
El menor de los Volpi cree que tener a dos jugadores de primera división en la familia lo ayuda en su búsqueda por llegar a la élite del fútbol. A sus 28 años, Fabián colecciona pasos por Joinville, Amazonas, Caxias y Retrô antes de llegar al Barra a inicios de este año.
“Es una presión sana. Ellos están en niveles altos y nosotros también buscamos eso. Es una presión para querer buscar siempre algo más, querer cosas grandes. Y tengo dos espejos, dos referencias dentro de la familia. Para mí eso ayuda mucho, es muy bueno tenerlos a ambos como mis referentes”.
Las inspiraciones de Fabián tienen partidos decisivos esta semana. El Tolima de Neto sale a la cancha este martes (26) contra Universitario en busca de un lugar en los Octavos de Final de la CONMEBOL Libertadores. El miércoles (27), el Red Bull Bragantino de Tiago recibe a Carabobo necesitando la victoria para avanzar en el segundo puesto del Grupo H de la CONMEBOL Sudamericana.