Guido Mainero, el hombre de los goles importantes

Guido Mainero - Platense
  • El mediocampista cordobés forma parte de la historia grande de Platense
     
  • Con sus goles y su entrega enamoró a una hinchada que lo convirtió en un ídolo moderno 

La próxima vez que un hincha de Platense se cruce con Guido Mainero por las calles del barrio porteño de Saavedra tendrá que recordarle los dos goles más importantes en sus 120 años de historia. El mediocampista cordobés, que aterrizó en el 'Calamar' en junio de 2024, es el protagonista de dos emociones que forman parte de las páginas doradas del club. 

Su primera gran aparición fue en la final del Apertura 2025 ante Huracán. En el Estadio Único Madre de Ciudades, emplazado en el corazón de Santiago del Estero, fue el encargado de anotar el único tanto en la primera consagración 'Calamar'. Fue a los 18' del segundo tiempo cuando capturó un rechazo de la defensa del 'Globo' y con un zurdazo de volea que se coló en el ángulo superior izquierdo y venció la resistencia del mundialista Hernán Galíndez.

"Con el pasar del tiempo, cada persona y cada hincha que te cruzás... Al estar por el barrio, te cruzás a mucha gente que se te emociona, que te hace recordar un momento único, inolvidable y la verdad que te sigue poniendo la piel de gallina cuando te nombran el gol, la jugada esa, cuando volvés a ver alguna imagen. Es algo único, irrepetible y la verdad que se disfruta muchísimo", explicó Mainero en diálogo con CONMEBOL

Su inolvidable factura se convirtió en un grito inmortal: Platense se consagró campeón de la máxima categoría del fútbol argentino por primera vez en su historia y clasificó de forma directa a la CONMEBOL Libertadores. Desde ese 1 de junio de 2025, el pueblo 'Calamar' señaló con marcador indeleble en el calendario su inminente estreno internacional. El sorteo no le deparó una travesía sencilla: El 'Marrón' integra el Grupo E junto al Corinthians de Brasil, Peñarol de Uruguay y Santa Fe de Colombia. 

El 9 de abril en el Estadio Ciudad de Vicente López se escribió un nuevo capítulo en su rica historia: en un estadio colmado, con hinchas emocionados hasta las lágrimas, Platense debutó ante el poderoso Corinthians. Aunque completó una buena presentación, la jerarquía del Timão terminó inclinando la balanza en favor de la visita. Pese a la derrota por 2-0, fue una noche de celebración.

Su segundo capítulo era nada más y nada menos que ante Peñarol, cinco veces campeón del torneo, en el 'Campeón del Siglo', un escenario donde el 'Manya' mantenía un invicto de nueve años por CONMEBOL Libertadores. 

Con la urgencia de sumar de a tres puntos para no perderle pisada a los rivales en busca de los Octavos de Final, el conjunto que dirige Walter Zunino viajó a Montevideo con la ilusión del batacazo. Y otra vez aparecería Guido Mainero, como en Santiago del Estero, para dejar su apellido en la historia con un cabezazo desde el punto de penal a los 22' del primer tiempo.

Fue el primer gol de Platense en la CONMEBOL Libertadores y el inicio de su primer triunfo en la competición: pese a que Peñarol igualaría el marcador por intermedio de Matías Arezo a los 13' del segundo tiempo, el penal de Franco Zapiola a los 18' de la segunda mitad le daría finalmente la victoria al visitante. Fue fundamental la presencia de Mainero, quien vistió la cinta de capitán por la ausencia de Ignacio Vázquez, para que su equipo no acusara el golpe que significó la igualdad transitoria del anfitrión. 

"Nos propusimos venir a hacer historia. Sabíamos los años que este club llevaba sin perder acá. Pusimos la cara y estuvimos a la altura. Estamos felices, porque somos un grupo muy humilde, en un club humilde, que quiere dejar a Platense bien arriba", declaró Mainero, figura del trámite, después del encuentro en la transmisión internacional. 

Mainero, como Platense, atraviesa el momento más brillante de su carrera. Convertido en ídolo moderno del 'Calamar', su nombre estará asociado para siempre con los dos hitos más significativos de un club que en 2018 ascendió desde la tercera categoría y comenzó con un proceso imparable que en 2026 lo sitúa como uno de los protagonistas del certamen de clubes más importantes del continente. 

Surgido de Instituto de Córdoba, Mainero arrancó su carrera como delantero, una vocación que demuestra en cada partido. En las inferiores de la 'Gloria' lo fueron reubicando en el mediocampo: "Con el paso del tiempo me fueron retrasando y, cuando subí a Primera División en 2014, quedé en el medio", recordó en una entrevista durante sus primeros días como profesional. Su nombre resaltó en el ámbito local no solo por sus buenas actuaciones: ya como jugador del plantel principal del elenco cordobés, Mainero iba a los entrenamientos en bicicleta: "Me tocó ir a entrenar, no estaba muy lejos del predio a casa y me iba en la bici. Y justo ese año fue el que subo a entrenar con la primera y en los primeros entrenamientos seguía con la rutina de ir en la bici -recuerda hoy Mainero-. Y por ahí era un motivo de risa de los chicos, de los más grandes, de verme en bici ahí". 

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Guido Mainero marcó el gol del triunfo frente a Huracán

Después de tres años en el elenco cordobés, Mainero fue transferido a Vélez Sarsfield. Con cesiones en Defensa y Justicia, Deportes Iquique de Chile y Sarmiento de Junín, en 2024 regresó a Instituto en un ciclo que duró apenas unos meses. En junio de 2024 se incorporó al Club Atlético Platense, donde la dupla técnica conformada por Favio Orsi y Sergio Gómez lo convirtió en uno de sus pilares en el mediocampo. 

Mainero le imprimió dinámica y desequilibrio a la mitad de la cancha y desde bien temprano empezó a dejar su huella: en el clásico ante Argentinos Juniors disputado en octubre de 2024 fue fundamental en la remontada: el 'Calamar' empezó perdiendo pero primero le hicieron una infracción dentro del área que terminó en el empate desde los doce pasos y después anotó el gol de la victoria con una espectacular definición tres dedos para el 2-1 definitivo. 

Aquel fue el inicio de un camino que hoy tiene a Mainero como uno de los emblemas de un plantel que revolucionó a todo un barrio. "Tiene un sentido de pertenencia muy lindo -explicó Mainero-. Es un club con mucha historia y que hoy está con un presente muy lindo, construyendo algo hermoso. Ahora con la posibilidad de un año inolvidable para nosotros que nos toca ser protagonistas principales y para el hincha, que seguramente lo esperó y lo soñó. El club es barrio, es pasión, es vivirlo de una manera especial y con un sentido de pertenencia hermoso y defendiendo al club y a sus colores de una manera única. Porque para muchos su vida es salir a la calle y ver un 'Calamar' en algún mural, ir al barrio a algún kiosco y ver una camiseta colgada y eso creo que es lindo también, que lo viva de esa forma. El barrio es algo hermoso y nosotros adentro también, la verdad que nos lo hacen sentir y tratamos de identificarnos de la misma manera que ellos".