- Venció por penales a Magnus Futsal en una dramática definición por penales
- Ante su público levantó el título después de siete años y se convirtió en el único equipo con siete títulos
Fueron casi tres horas de tensión absoluta, un trámite que quedará en la historia como uno de los más parejos del certamen y que se definió de la única forma en que podía definirse: por penales. Carlos Barbosa, ante su público y en su cancha, desató la euforia naranja después de quedarse con el trofeo en una jornada que nadie olvidará: ACBF por haber obtenido su séptimo trofeo y Magnus por haber estado tan cerca de la hazaña.
En una final dramática, disputada en casa y definida desde los penales, el equipo gaúcho venció 7-6 a Magnus Futsal tras igualar 2-2 en el tiempo reglamentario y no sacarse diferencias en la prórroga. El festejo tuvo un valor histórico: Carlos Barbosa se aisló como el máximo campeón del torneo, dejando atrás a Jaraguá. Sus conquistas anteriores habían sido en 2002, 2003, 2011, 2017, 2018 y 2019. Esta vez, el título llegó ante su gente, en Carlos Barbosa, Rio Grande do Sul, en una noche que tuvo emoción, tensión, goles, figuras y una definición inolvidable.
El equipo local golpeó primero a los cinco minutos, después de un error en salida de Magnus que Fogaça transformó en el 1-0 con una definición potente. El conjunto paulista reaccionó antes del descanso: a 53 segundos del final del primer tiempo, Rodrigo Capita hizo valer la ley del ex y empató con el pecho tras un tiro de esquina. En el complemento, Carlos Barbosa volvió a adelantarse con un remate de Otanha tras un rebote de André Deko, pero Magnus no se entregó y llegó al 2-2 con un gran gol de Bruninho desde media distancia.
La final también tuvo momentos decisivos en los arcos. Pedro Bianchini sostuvo a Carlos Barbosa con varias atajadas fundamentales, mientras que André Deko respondió en los segundos finales del tiempo reglamentario para evitar el gol de Scheffer. En la prórroga, ambos equipos tuvieron chances para quedarse con el título: Capita exigió a Bianchini, Fogaça probó con un remate fuerte y Kauê estuvo cerca para Magnus en la última gran oportunidad del tiempo extra.
La definición por penales fue tan cambiante como emotiva. Carlos Barbosa comenzó arriba con el gol de Marcolla, pero Magnus respondió con Rodrigo Capita y luego llegó a ponerse en ventaja tras el remate de Luís al travesaño. La ACBF encontró aire con la aparición de Ângelo, que ingresó para la tanda y le contuvo el disparo a Bruninho. Ya superada la tanda inicial de cinco penales, Barbosinha puso el 7-6 y Bianchini, gran figura de la noche y del campeonato, detuvo el remate de Kaio para desatar la celebración del nuevo campeón de América.
Para Magnus, la derrota significó otro golpe en una instancia decisiva: el equipo llegó a su tercera final consecutiva, después de ser campeón en 2015 y 2024 y subcampeón en 2025 y 2026. Para Carlos Barbosa, en cambio, fue una noche perfecta: ganó en casa, volvió a levantar la Libertadores y confirmó su lugar como el club más ganador de la historia del futsal sudamericano.