- Mateo Carabajal es una de las figuras de Independiente del Valle
- El equipo ecuatoriano, con éxito a nivel local y en la CONMEBOL Sudamericana, quiere extender su protagonismo en la CONMEBOL Libertadores
Consolidado como uno de los referentes de Independiente del Valle, Mateo Carabajal transita un presente de madurez dentro de un proyecto que no deja de crecer. Desde sus primeros pasos lejos de casa hasta convertirse en voz de experiencia en un plantel joven, el defensor repasa su camino, su evolución personal y profesional, y el vínculo profundo que construyó con el club que hoy siente como propio. Entre recuerdos de Pehuajó, la paternidad y los sueños intactos en la CONMEBOL Libertadores, Carabajal abre su historia en una charla íntima.
CONMEBOL: Estás hace un tiempo largo ya en Independiente del Valle, has ganado títulos. ¿Qué sentís por Independiente del Valle?
MATEO CARABAJAL: Me tocó salir en el 2021 de Argentina y uno viene con ese miedo de lo nuevo, de estar en otro país y bueno, la verdad que cuando llegué acá a Independiente del Valle, me sentí muy cómodo en los primeros días, me trataron muy bien. Entonces pasando los años creo que uno siempre fue tratando de ir consiguiendo cosas y a lo largo de estos años pudimos conseguir bastantes títulos para el club. Hoy en día te puedo llegar a decir que es mi segunda casa, tengo mis dos hijos ecuatorianos, entonces nada, siempre uno quiere seguir creciendo en el club, quiere seguir consiguiendo títulos y muchas cosas más con esta institución que me abrió las puertas y me dio la posibilidad de seguir creciendo en el fútbol.
CONMEBOL: Imagino que con el paso del tiempo tu rol en el equipo ha ido cambiado. Independiente del Valle es un club que acostumbra a tener muchos jugadores jóvenes, con una cantera muy importante. ¿Charlás con los más chicos? ¿Sos una especie de referencia? ¿Crees que tenés un rol distinto al de antes?
CARABAJAL: Cuando me tocó venir a Independiente había muchísimos referentes, Serrano, Faravelli, Gaibor, estaba Junior Sarnoza. Cuando llegué acá con 24 años era un joven todavía. Hoy en día con 29 ya cumplo otro rol, ya pasas a ser uno de los referentes, entonces tenés que acompañar mucho a los más chicos, a los que recién suben, a los que les pasa algo. Nosotros los más grandes tratamos de siempre ayudarlos y que estén bien, y que tengan la posibilidad siempre de hacer las cosas bien acá en Independiente del Valle, y que tengan un muy buen futuro.
CONMEBOL: Si tuvieses que destacar a uno de los más jóvenes que están hoy en día con vos en este equipo, que te llama la atención.
CARABAJAL: Bueno, me pasaba mucho con Kendry Páez, hoy en día está en Argentina jugando en River. Se le veía muchas condiciones ya a los 16 años cuando le tocó subir con nosotros, era un chico distinto, con muchísimas condiciones, obviamente que uno lo trató de ayudar y acompañar en todo su proceso de estar acá en Independiente del Valle. Otro chico que está en las mismas condiciones que él es Patrik Mercado, es un chico que a mí siempre me llamó la atención y hoy en día lo tenemos acá. Ojalá que a mitad de año se vaya y haga su carrera en Europa, es un chico también con muchísimas condiciones y con un gran talento. Nos queda el último tiempo para aprovecharlo y acompañarlo, y lo que yo siempre les digo a ellos es que traten de hacer las cosas bien y que no vuelvan por un tiempo acá en Independiente del Valle.
CONMEBOL: Vos sos de Pehuajó. ¿Pensabas desde chico ser futbolista?
CARABAJAL: Yo crecí en un barrio, en el barrio Tepam, que es la calle de mi casa, y salíamos mucho a jugar a las placitas del barrio, a la casa de un vecino que tenía dos arcos de madera y nos juntábamos con unos chicos del barrio a jugar a la pelota. Uno siempre soñó con ser futbolista, con hacer una carrera linda, siempre lo soñé.
Obviamente que para mí fue un poco difícil porque no tuve posibilidades de quedarme en un club, no tenía el acompañamiento de mis papás por el tema del trabajo, entonces el día a día me llevaba mi abuela a los entrenamientos, me tuve que volver a Pehuajó y después a los 17 años tuve la posibilidad de volver a probarme, de tener otra oportunidad en Arsenal de Sarandí. Ahí fue la posibilidad de quedarme y empezar este camino hermoso que uno siempre lo soñó, que lo pensaba desde chiquito jugando en las plazas y hablando con mis familiares y demás. Y hoy en día lo disfruto mucho, lo disfruto mucho porque costó, llegar a primera no es nada fácil, entonces yo veo el camino recorrido hacia atrás y se ve el esfuerzo y todo el fruto que dio esto para poder hoy estar acá en Independiente del Valle. Entonces es algo muy lindo lo que nos pasa a los futbolistas de poder llegar con este sueño porque hay muchos chicos que quedan en el camino, entonces hay que disfrutarlo mucho.
CONMEBOL: ¿Hoy en día volvés a Pehuajó cuando tenés vacaciones, cuando te podés ir para la Argentina?
CARABAJAL: Sí, sí, sí, me encanta, me encanta ir a Pehuajó. Además tengo mi casa ahí, tengo mis familiares, es una ciudad que se extraña todos los días porque pasé muchísimos momentos lindos con mis amigos, con el club que yo jugaba anteriormente que era Estudiantes Unidos, entonces te trae muchísimos recuerdos y cada vacación que tengo me gusta ir para allá porque la paso muy bien y me distraigo mucho.
CONMEBOL: ¿Y volvés a pasar por esas canchas y esos lugares donde vos jugabas?
CARABAJAL: Sí, sí, el club también es como mi segunda casa porque vivimos muchísimas cosas con mis amigos que hoy en día son mis amigos. Ir al club, ir a la pileta, ir al entrenamiento, los partidos del fin de semana. Es algo que me queda para el recuerdo y obviamente la ciudad, la ciudad porque yo soy de ahí y me encanta ser pehuajense. Orgullosamente pehuajense.
CONMEBOL: ¿Cómo es ser padre y futbolista?
CARABAJAL: Mirá, yo te lo hablo de lo que me pasó a mí, por ahí era muy de enojarme, de fastidiarme mucho a la hora de los entrenamientos, de los partidos, por ahí me iba con mala energía a mi casa y la verdad que cuando nació mi primer hijo me cambió, me cambió por completo.
Me enseñó a ser padre porque no es fácil ser padre, uno nunca está preparado para ser papá, obviamente que con mi mujer sí queríamos ser padres y bueno, llegó Fausto, que fue el primero y fue creciendo y yo fui creciendo al lado de él, aprendiendo muchísimas cosas que por ahí no tenía en cuenta. Después obviamente que uno está dedicándose a algo que utiliza el cuerpo, entonces el tema del desgaste a las noches, el dormir poco, el ayudar a mi mujer para cambiarle los pañales, entonces creo que es un trabajo en conjunto que se tiene que hacer y bueno. Después obviamente que nació el segundo, que por ahí lo veíamos mucho más fácil porque nació uno atrás de otro y dijimos, bueno, va a ser mucho más fácil la crianza y es difícil, pero bueno, a mí la verdad que me cambió la vida por completo, me cambió la vida, hoy vivo por ellos, hago esto por ellos y me desvivo por ellos. Entonces yo creo que uno cuando está con mala energía, con pocas ganas, ya con un abrazo con un papá, te cambia por completo todo el día y te cambia todas las energías.
CONMEBOL: Voy para otro lado totalmente distinto. ¿Sos de mirar series, de mirar películas, de leer?
CARABAJAL: Mirá, había empezado series. Hoy en día te digo que se me complica, porque mientras uno baña al más grande, el otro baña al chiquitito y después uno se va a dormir con el otro y bueno. Ahora Rebeca tiene que amamantar, entonces es medio complicado, pero bueno, el tiempito que tenemos con mi mujer después de que se duerman los dos, ahí podemos llegar a mirar alguna serie o alguna película. Después no soy de leer tanto, sí me gusta, había arrancado con un libro, el de Agassi. Y la verdad que me había entretenido, pero bueno, ahora con el tema de los nenes se complica un poco, pero en cada concentración por ahí leo un poquito.
CONMEBOL: Vuelvo a lo deportivo: ¿Para qué está Independiente del Valle en esta CONMEBOL Libertadores?
CARABAJAL: Para soñar, soñar mucho. Creo que nos ha quedado la espina de la Libertadores varios años, entonces creo que este año tenemos muy decidido competirla, el grupo creo que está muy bien. Es lo que soñamos día a día, tener esa copa acá en el club, que es la que nos falta, entonces este año creo que vamos con mucha ilusión, con un nuevo desafío y lo tenemos que afrontar de la mejor manera para poder competirla y no quedarnos con esa espina que nos quedó años anteriores y ojalá que podamos levantarla.