- Campeón de la Libertadores con Botafogo en 2024, Gatito Fernández continúa ahora el legado de su padre en Cerro Porteño
- Cerro Porteño hará su debut en la CONMEBOL Libertadores este miércoles ante Sporting Cristal
Hijo de Gato, Gatito es. Esa premisa se cumple al pie de la letra en el arco de Cerro Porteño (PAR), que disputará la CONMEBOL Libertadores en el Grupo F junto a Palmeiras, Junior (COL) y Sporting Cristal (PER).
Roberto Júnior Fernández Torres, actual arquero del conjunto paraguayo, es más conocido como “Gatito” Fernández, hijo de Roberto “Gato” Fernández, ídolo histórico del club.
“Gato” Fernández comenzó su carrera en River Plate (PAR) en 1973 y rápidamente dio el salto a Europa, con un breve paso por Valencia y actuaciones en Espanyol. Regresó a Paraguay en 1978 para su primera etapa en Cerro, año en el que también disputó su primera CONMEBOL Libertadores: en su único partido entonces, sufrió una derrota por 3-0 ante Alianza Lima.
Su primera etapa en el club, apodado así por sus espectaculares atajadas, se extendió hasta 1985: fueron siete años y cuatro participaciones en la CONMEBOL Libertadores. En la temporada siguiente jugó el torneo con Deportivo Cali, quedando eliminado en la fase de grupos.
“Gato” inició su segunda etapa en Cerro en 1989 y volvió a disputar la CONMEBOL Libertadores en 1990. En 1993 y 1994 buscó la Gloria Eterna en Brasil, defendiendo los colores de Internacional y Palmeiras, respectivamente, hasta que en 1995 regresó definitivamente al Azulgrana para cerrar su carrera.
Su balance en la CONMEBOL Libertadores fue de 50 partidos, con 15 victorias, 18 empates y 17 derrotas. Con la selección paraguaya, además de participar en la Copa del Mundo de 1986, fue campeón de la CONMEBOL Copa América en 1979, el último título continental de la Albirroja.
El legado de Gato Fernández tiene nombre, apodo, posición y colores. Gatito inició su carrera justamente en Cerro Porteño en 2007 y permaneció hasta 2014 —con algunos préstamos en el medio—. Luego, en 2017, firmó con Botafogo, club en el que jugó durante casi una década y donde se convirtió en ídolo.
En el conjunto carioca llegó con la responsabilidad de reemplazar a Jefferson, histórico arquero que se retiraría en la temporada siguiente. Con el tiempo, se transformó en héroe de la clasificación en la CONMEBOL Libertadores 2017, al atajar tres penales frente a Olimpia en las fases preliminares. Botafogo alcanzó los cuartos de final y fue eliminado por Grêmio.
Fueron siete temporadas en el club brasileño. Y si lo más lejos que llegó su padre fue a los octavos de final, Gatito cerró su etapa en Botafogo con la conquista de la Gloria Eterna: en 2024 fue uno de los pilares del título de la CONMEBOL Libertadores.
Tras hacer historia, volvió a casa. Ahora, honrando el legado de su padre, Gatito es el encargado de custodiar el arco de Cerro Porteño en una nueva edición del torneo continental.