- Ander Herrera se enamoró de Boca Juniors y está viviendo su sueño como parte del plantel 'Xeneize'
- Marcó el tercer gol en el triunfo ante Barcelona de Guayaquil por la Fecha 2 de la CONMEBOL Libertadores
Hay experiencias en el fútbol que se sienten antes de entenderse. Para Ander Herrera, ese territorio emocional tiene nombre propio: Boca Juniors. Lo que comenzó como un deseo lejano, alimentado por historias y por el vínculo familiar con la Argentina, terminó convirtiéndose en una vivencia que desborda cualquier lógica. Porque para Herrera, jugar en Boca no es solo competir: es habitar una pasión que no distingue contextos ni resultados, que se sostiene en cada rincón y que convierte al fútbol en algo mucho más profundo que un juego.
Desde su primera vez en 'La Bombonera' hasta sus viajes por el interior del país, el mediocampista español fue descubriendo una dimensión distinta del deporte. La intensidad de la gente, la fidelidad incondicional y el impacto emocional que genera el club en la vida cotidiana de miles de personas lo enfrentaron a una realidad difícil de explicar. En ese recorrido, Herrera no solo reafirmó su amor por el juego, sino que también entendió el peso simbólico de vestir esa camiseta: una responsabilidad que trasciende lo futbolístico y que, como él mismo reconoce, deja huellas para toda la vida.
CONMEBOL: Hace unos años viniste a ‘La Bombonera’ y te metiste en el medio de ‘La 12’. ¿Cómo fue esa experiencia?
ANDER HERRERA: Muy bonita. Yo tenía el sueño de visitar ‘La Bombonera’ desde hacía mucho tiempo. Mi padre por trabajo venía mucho a la Argentina y lo pudo disfrutar, siempre me había metido esa ilusión de poder vivirlo. Tuve la suerte de conocerla, de hacerlo un día de CONMEBOL Libertadores, fue un día en un partido importante contra un club histórico de Chile como Colo Colo. Boca ganó y siempre va a estar en mi recuerdo y en mi memoria, porque fue la primera vez que visité ‘La Bombonera’ como hincha. Como jugador lo he podido hacer más veces y me siento muy orgulloso de ello.
CONMEBOL: ¿Fue el día que Marcelo Weigandt hace el gol, no? ¿Lo hablaste con él?
HERRERA: Correcto. Si, fue 1-0 con gol de Weigandt. Recuerdo ese partido, recuerdo que hizo el gol en el segundo tiempo. 1-0 fue el resultado final y además recuerdo cómo fue el gol, un centro hacia el segundo palo, si no me equivoco. Llegó el Chelo y pateó fuerte al palo del portero, al palo del arquero, si no me equivoco, y Boca ganó.
CONMEBOL: Vimos en tu Instagram fotos con todas las estrellas con las que jugaste: Neymar, Mbappé, Keylor Navas, Di María. Pero me puse a mirar y las que más comentarios tienen son las relacionadas con Boca. ¿Cómo es Boca a nivel mundial en ese sentido?
HERRERA: Es reconocido y muy admirado por la historia del club. Lógicamente porque es uno de los clubes más exitosos del mundo en cuanto a títulos, pero sobre todo por su hinchada, por la pasión de la gente. Yo no vi nunca nada igual. Tuve la suerte de jugar en clubes muy importantes, de los que me siento muy orgulloso de haber formado parte, de los con los que he conectado muy bien con su gente, pero es cierto que Boca es algo único a nivel mundial por la pasión, por la pasión de la gente, por el amor de la gente. Da igual si el equipo está mal, si el equipo viene de jugar bien, mal o regular, que la gente no falla nunca.
CONMEBOL: Imagino que seguís hablando con gente que está en Europa. Cuando hablas con todos ellos, ¿qué es lo primero que te dicen? ¿Qué es lo que te dicen ellos y cómo le explicas vos lo que se vive?
HERRERA: La pregunta de qué se siente al jugar en ‘La Bombonera’. Yo siempre digo que es algo único, esa atmósfera que se crea en ‘La Bombonera’ es algo único. Algo que no pasa en ningún estadio del mundo, que te hagan un gol y la gente cante más que dos minutos antes. Es algo único, es difícil de explicar. Tienes que vivirlo, tienes que experimentarlo. No sé si entenderlo, porque muchas veces es incomprensible lo que es el hincha de Boca, pero es algo precioso. Yo respeto mucho a la gente que al final de sus carreras, o que quiere tener una experiencia en Oriente Medio, en países un poco más exóticos, pero para mí vivir esto es único. Ojalá sea terminando con mucho éxito y títulos, pero solo el hecho de vivirlo, de ponerme esta camiseta, de jugar en Boca, de vivir una pasión única a nivel mundial, es algo que me voy a llevar para siempre. El fútbol te da muchas cosas, pero yo también quiero que el fútbol me dé vivencias únicas y esta es una de ellas.
CONMEBOL: ¿En ningún momento dijiste para qué estoy haciendo esto? Cuando por ahí las cosas no van bien, imagino que en Boca se potencia.
HERRERA: Sí, digamos que lo negativo afecta, porque Boca mueve mucho, pero con un poquito de positivo ya te compensa todo lo demás. El hecho de mover a la familia, el hecho de venir a Argentina en un momento de mi carrera, que por ahí otros deciden otro tipo de destinos más exóticos o más atractivos a nivel económico, pero para mí esto es algo único que no lo cambio por nada del mundo. El poder jugar en ‘La Bombonera’, aunque sea un ratito, para mí compensa todo lo demás.
CONMEBOL: ¿Cómo lidias con esos momentos no tan positivos en un mundo que critica tanto?
HERRERA: Tengo ya cierto recorrido en esto del fútbol y sé que pasas de héroe a villano y viceversa muy rápido. Entonces intento evadirme, no pensar mucho, no ver, no consumir televisión y pensar en lo que está al alcance de mi mano. ¿Qué está al alcance de mi mano? Intentar preparar el siguiente partido de la mejor manera, intentar entrenarme lo mejor posible para intentar hacer al hincha feliz y orgulloso de nosotros. Como te decía antes, a veces lo haremos mejor, otras lo haremos peor, pero el esfuerzo, la preparación, el pensar en Boca 24-7, el intentar estar preparado, ser un buen profesional, representar a este club de la mejor manera, por mi parte no va a quedar ni un poquito.
CONMEBOL: Sos una persona muy formado, muy inteligente, e imagino que ya sabías muchas cosas de las que ibas a vivir, ¿pero hay algo de lo que estás viviendo, de Boca y el contexto, que te haya sorprendido o te haya encantado de alguna manera que no sabías que ibas a vivir?
HERRERA: A mí el hecho de viajar con Boca al interior es algo único. Estuvimos en Salta, a muchos kilómetros de aquí, y ver cómo la gente se desvive por Boca, ver cómo la gente llora por Boca en una de las regiones más pobres de Argentina, que hay mucha necesidad y el día que vas a Boca cambia todo y es toda felicidad y alegría. Es una de esas cosas que me voy a llevar para el resto de mi vida. ¿Cómo nosotros, solo con nuestra presencia, podemos hacer feliz a la gente? La verdad es que me da hasta vergüenza.
Muchas veces, siendo que hay doctores que salvan vidas, gente que trabaja para que los demás estén bien, gente que construye hospitales o que va simplemente de misionero a lugares a ayudar a la gente, y nosotros solo con nuestra presencia hacemos que la gente llore. Es el alcance que tiene el fútbol, no sé si injusto, pero inexplicable, 100%. ¿Pero qué podemos hacer? Intentar estar a la altura, intentar hacer a la gente feliz, salir del hotel un par de veces a ver a la gente, a saludar, a firmar cuatro camisetas, a hacernos cuatro fotos.
Porque, como te decía, quizás sea injusto, no sé si lo merecemos, pero tenemos a nuestro alcance hacer feliz a mucha gente y es algo que me ha parecido hermoso. Desde el primer día que llegué aquí, en Santa Fe, mi primer viaje con Boca, Santiago del Estero, Salta, no sé si me ha tocado visitar algo más del interior, Rosario, ver cómo hacemos feliz a la gente solo con nuestra presencia. Es algo que, ya te digo, a veces me da hasta vergüenza, pero así es.
CONMEBOL: Y es algo que vos intentas transmitir también al grupo, a los chicos.
HERRERA: No, no tengo que transmitir, ellos también lo piensan como yo y lo sienten como yo, estoy convencido. Ves cómo se comporta el jugador de Boca allá donde vamos, tenemos siempre tiempo para una firma, para una foto. Los chicos el otro día, por ejemplo, en Salta, los más jóvenes salieron a firmar a la gente, a saludar. Yo creo que una cosa que me he dado cuenta es que el futbolista de Boca tiene muy interiorizado lo que significa este club para todo el mundo. Y el respeto al hincha que tienen todos los chicos es enorme. Y además me encanta y me hace sentir orgulloso de pertenecer a este grupo.
CONMEBOL: Hablaste de los más chicos recién, también hablaste de unas zonas más necesitadas de Argentina, un país que también es necesitado de cierta manera. ¿Cómo ves a los chicos de este club? ¿Qué fue lo que viste acá de los chicos de inferiores en relación y en comparación con lo que quizás veías en Europa en todos los clubes que pasaste?
HERRERA: La competitividad. Para mí el futbolista argentino es competitivo por naturaleza. El año pasado tuve la oportunidad de ver muchas veces a nuestro equipo reserva en esta cancha. Y son chicos que tienen un hambre de éxito y un hambre de jugar y de hacer carrera enorme. Por ahí en Europa tenemos una situación en ocasiones más cómoda a nivel familiar, a nivel social, a nivel económico. Y no hay mal que por bien no venga.
Estos chicos tienen una competitividad, da igual donde jueguen, da igual si son mejores o peores que el rival. El futbolista argentino es competitivo, te lo pone difícil, da igual donde juegues, contra quién. Da igual si vas ganando 1-0, 2-0. Por eso todas las categorías inferiores de la selección argentina, incluso la absoluta, son exitosas. Porque la competitividad no es negociable y lo ves cada día cuando entrena con nosotros. Es un gusto ver el hambre que tienen y cómo se entrenan y cómo se dedican a Boca en el día a día.
CONMEBOL: ¿En qué sentís que hay que trabajar? ¿Hay cosas en las que hay que explicarle cómo funcionan?
HERRERA: Sí, pero Boca tiene los profesionales necesarios para ello. Boca en su estructura, en sus categorías inferiores, en sus profesionales dentro del club, no tiene nada que envidiar a los clubes en los que estuve. Y estuve en algunos importantes.
Es para estar muy orgulloso de lo que Boca ha creado en este predio. Sin ir más lejos, la reserva el semestre pasado fue campeona del Clausura y luego le ganó la final, si no me equivoco, a Vélez. Al final ves a los chicos cómo compiten, cómo juegan, cómo se entrenan y eso habla muy bien de los profesionales que hay. Desde Mariano Herrón hasta todas las estructuras inferiores de Boca. Ves cómo trabajan y están al nivel de los mejores clubes de Europa.
CONMEBOL: ¿Qué chico te sorprendió que hayas visto jugar?
HERRERA: Es difícil dar nombres, ¿no? Obviamente, Aranda es un chico muy especial, Gorosito también lo es. Creo que el año pasado también teníamos a Mateo Mendía, que ahora está cedido en Platense. A Dalmasso, Camilo Rey, Milton Delgado, ahora también Iker, Gellini. Son chicos que están preparados para ayudarnos. Y, repito, mis felicitaciones a los profesionales que los forman. Porque no es fácil ver cómo están preparados, no sólo para el fútbol profesional, sino para un club tan exigente como Boca.
CONMEBOL: ¿Sentís que hay alguno que tiene futuro de selección?
HERRERA: Eso es muy aventurado, porque la selección son palabras mayores. Y en el fútbol es difícil debutar, pero es mucho más difícil la constancia y el equilibrio. Y eso está en su mano. No quiero dar nombres porque parece que los mufas. Les deseo lo mejor a todos, pero el talento lo tienen y las capacidades las tienen. Luego, el fútbol tiene muchos caminos que tienes que agarrar el correcto en cada momento y las decisiones correctas, pero capacidad tienen.
CONMEBOL: Voy más a Boca y las sensaciones que te da jugar acá. Particularmente, el túnel de salida de campo es bastante particular, angosto, chiquito. ¿Qué se siente ahí cuando la gente está cantando?
HERRERA: La verdad no se siente nada porque lo tenemos totalmente, no sé, insonorizado. Para que el choque luego en la salida sea mayor. Es algo único, que no lo viví en ningún lugar del mundo. Tenemos totalmente insonorizado la parte del vestuario y del túnel. Y luego el choque que te llevas cuando sales a la cancha y ves lo que es ese ambiente. Esas 55.000 que hay. Es algo único, el fervor, la pasión, el cariño. Único, la palabra que me sale es único y repetible a nivel mundial.
CONMEBOL: Imagino que si te pido destacar un partido es el superclásico, el último que jugaron. ¿Cómo fue ese ambiente?
HERRERA: Bueno, un regalo de la vida y un regalo del fútbol. Que lo vas a recordar siempre. Desde los colores de ‘La Bombonera’, las banderas, los papelitos. Recuerdo todo de ese día. Además pudo estar mi familia. Cuando hablo de mi familia digo que estaba también mi viejo, mi mujer, mis hijas. Algún amigo que también vino ese día. Y es algo irrepetible. No sé, quizás estoy repitiendo mucho las palabras, pero es lo único que me sale. Único e irrepetible.
CONMEBOL: ¿Qué te imaginas de la CONMEBOL Libertadores? ¿Te contaron algo tus compañeros?
HERRERA: Sí, que las noches son especiales. He jugado muchas noches de Champions, que también son muy lindas. Y quiero disfrutar de esas noches de Libertadores que para el hincha de boca son especiales.
CONMEBOL: ¿Cuando termine la carrera qué piensas hacer?
HERRERA: No lo sé, no lo sé. Me da un poco de vértigo porque me gusta mucho el fútbol. Me gusta mucho ser futbolista.
Me gusta mucho despertarme cada día y venir aquí a entrenar. Y va a ser un choque, algo que llevo haciendo desde los cuatro, cinco, seis años. De repente cortarlo va a ser duro. Así que intento aprovechar el momento, prepararme para lo que viene también para intentar que ese choque no sea tan brusco. Pero algo relacionado con el fútbol porque es mi vida y creo que es lo único que sé hacer. Algo relacionado con el fútbol.
CONMEBOL: Te distingue tu inteligencia dentro del campo. ¿Qué es para vos ser inteligente? ¿Cómo definís inteligencia para jugar al fútbol?
HERRERA: Yo creo que el fútbol va un poco por posiciones. Quizás el centrocampista es el que más tiene que pensar globalmente. Por ahí el delantero piensa en que le centren y hacer un gol. El extremo intenta recibir de la mejor manera para encarar a su marcador. El arquero en evitar un gol. Pero los centrocampistas tenemos que pensar un poco más globalmente.
Que el funcionamiento del equipo sea lo más prolijo posible. Que si tú vas a ayudar al delantero estás pensando que el defensor te esté siguiendo. Que si estás recibiendo de un lateral quieres pensar que en el otro lado el otro lateral va a estar dándote otra ayuda.
Entonces los centrocampistas tenemos que pensar un poco más globalmente en el engranaje del equipo. Por ahí intento ser lo menos egoísta posible y pensar más globalmente. Que si el equipo está presionando sobre la parte derecha yo cuando voy para la derecha miro a ver si me está siguiendo el de la izquierda.
Cosas que lo vives cuando eres centrocampista de un equipo. Intentas que las distancias sean cortas entre todos. No estoy diciendo que los demás futbolistas o las demás posiciones no piensen globalmente. Pero yo creo que el centrocampista genuinamente tiene que pensar en el bloque. Porque si no quedas muy separado del delantero, quedas muy separado del defensor y se te complica mucho. Así que yo creo que es lo que intento.
Intento que el funcionamiento del equipo sea lo mejor posible. Obviamente necesito de todos mis compañeros porque yo no he sido nunca un futbolista que por mí solo pueda ganar un partido porque no es mi fuerte. Pero intento pensar siempre globalmente. Desde el arquero hasta el nueve que vayamos a la misma. Que estemos pensando que cuando recuperamos el balón todos en lo mismo y cuando atacamos todos en lo mismo.
CONMEBOL: Dijiste que la palabra prolijo se usa mucho acá y allí no. ¿Qué otra palabra del plantel de acá, de Argentina? Yo me imagino que se usa mucho intensidad.
HERRERA: No, pero esa nosotros también. La que me queda así marcada es un poco ese... Nosotros no tenemos una palabra tan definitoria para explicar una situación como prolijo. Por eso elijo esa palabra. Siempre que me preguntan creo que es la palabra adecuada. No es que no la tengamos porque la tenemos en nuestro vocabulario pero no la usamos.
CONMEBOL: Veo que tenés tatuado París.
HERRERA: Sí, a ciudad más linda que he conocido en mi vida. Muy bonita. Pero esto no es del PSG, esto es de la ciudad.
CONMEBOL: ¿Se va a venir un tatuaje de Boca?
HERRERA: Puede ser, o de Buenos Aires o de Argentina en algún momento. No soy yo de tatuarme mucho pero tengo alguna cosita así que ha marcado mi vida y lógicamente Boca y Argentina la están marcando. Más que nada tengo una hija argentina que ha nacido aquí así que por supuesto que sí en algún momento por ahí se me ocurre la idea.