- Lautaro Blanco disputó los 22 partidos de Boca Juniors desde el regreso de Rodolfo Arruabarrena y fue titular en 21: una pieza clave del equipo del ‘Vasco’.
- Su continuidad y su aporte ofensivo lo convierten en uno de los principales recursos del ‘Xeneize’ para buscar la remontada ante Vasco da Gama y seguir soñando con ‘La Gran Conquista’.
Rodolfo Arruabarrena, el entrenador de Boca Juniors, conoce bien los secretos del lateral izquierdo. En sus días como jugador formó parte de la era dorada del ‘Xeneize’, durante la etapa de Carlos Bianchi como director técnico, e incluso dejó postales para el recuerdo como el doblete que marcó en el 2-2 ante Palmeiras por la Final de Ida de la CONMEBOL Libertadores 2000.
Desde su retorno al club como entrenador a mediados de 2026, Arruabarrena tomó decisiones importantes en un equipo que recuperó el protagonismo en todos los frentes y que este martes disputará la Semifinal de la CONMEBOL Sudamericana ante Vasco da Gama. En una formación que entre rotaciones y lesiones lo obligó a gestionar su plantel, un único participó de todos los encuentros que el conjunto azul y oro disputo en el año. Lautaro Blanco, el lateral izquierdo que aterrizó en Boca en enero de 2024, inició como titular en 21 de los 22 partidos del semestre y acumuló 1844 minutos de los 1980 posibles.
Incluso cuando le tocó esperar entre los suplentes, terminó dentro de la cancha. Ante Gimnasia de Mendoza, el 5 de septiembre, ingresó durante el complemento y disputó 22 minutos. En un calendario exigente, Blanco ofrece una respuesta que su entrenador valora especialmente. “Hay momentos en los que uno tiene el temor de ponerlo, pero la verdad es que responde. Hoy rindió nuevamente muy bien”, destacó Arruabarrena después del triunfo ante Central Córdoba.
Su permanencia tiene una explicación que, más allá de su impacto defensivo, también aparece cerca del arco rival. Con el pase para el gol de Miguel Merentiel en el reciente triunfo ante Talleres, Blanco alcanzó las diez asistencias en 2026, su mejor registro anual desde que llegó al club. Había sumado nueve en 2024 y tres en 2025: esta temporada superó ambas marcas y reafirmó su valor como factor desequilibrante en campo rival.
Su incombustible desborde y sus centros indescifrables siguen siendo sus señas de identidad, pero su participación ofensiva incorporó nuevos argumentos. Ante Talleres recuperó la pelota en campo rival y asistió a Merentiel desde una posición central, con la derecha. Contra Instituto también había encontrado al uruguayo con un pase profundo por dentro. Su capacidad para sorprender ya no depende exclusivamente de llegar hasta el fondo por la banda. “Está haciendo un gran trabajo, desborda muchas veces y en otras progresa por adentro”, explicó Arruabarrena.
Merentiel es uno de los beneficiarios de esa producción. Después del triunfo ante San Lorenzo, en el que convirtió tras una asistencia del lateral, destacó la importancia de contar con jugadores capaces de acompañar desde atrás: “Es muy importante que los laterales se proyecten en ataque y que tiren esos centros punzantes”. La conexión entre ambos le ofrece a Boca una vía conocida para romper las defensas rivales.
La CONMEBOL Sudamericana también refleja el protagonismo que Blanco ganó con la camiseta azul y oro. Si participa este martes ante Vasco da Gama, alcanzará los 16 encuentros con Boca en la competición, al igual que Merentiel, y ambos superarán a José María Calvo para ubicarse en el quinto lugar del ranking histórico de presencias del club en el certamen. Además, el lateral es el futbolista del plantel actual que más victorias consiguió con el ‘Xeneize’ en el certamen con nueve triunfos.
En el Maracanã, Boca necesitará revertir el 0-1 de 'La Bombonera' para alcanzar la Final. La búsqueda del gol exigirá profundidad, precisión y capacidad para sostener los ataques sin descuidar el retroceso. Blanco reúne buena parte de esas responsabilidades. Arruabarrena, que conoce el camino desde el lateral izquierdo hasta una noche de consagración continental, tiene en ese puesto a un futbolista dispuesto a recorrerlo una y otra vez hasta alcanzar sus objetivos.